En México, la inteligencia artificial no avanza de manera uniforme: avanza según quién tiene la libertad de moverse rápido. Un estudio de Amazon Web Services revela que casi la mitad de las empresas mexicanas ya usa IA, pero son las startups —ágiles, ligeras, sin el peso de la burocracia— quienes lideran la adopción avanzada, triplicando a las grandes corporaciones. La brecha no es de recursos ni de acceso tecnológico, sino de cultura y velocidad, y en ese terreno, los más pequeños están ganando.