En silencio y sin síntomas evidentes, millones de personas acumulan grasa en su hígado cada vez que eligen el pan blanco sobre el integral. Organismos internacionales como la AASLD, la EASL y el NIDDK han documentado con creciente precisión que las harinas refinadas desencadenan una cascada metabólica —picos de glucosa, resistencia a la insulina, inflamación crónica— que empuja al hígado hacia etapas progresivamente más graves de enfermedad. La ciencia no condena un alimento aislado, sino un patrón: la dieta occidental ultraprocesada que ha normalizado lo refinado y marginado lo integral. La r