A pocas horas de volar hacia Europa, Las Diablas —la selección chilena de hockey césped femenino— cargan con algo más que una maleta deportiva: llevan la memoria de un 13° lugar histórico en 2022 y la voluntad de convertirlo en trampolín hacia el Top 8 mundial. El torneo, que se disputará entre Países Bajos y Bélgica del 15 al 30 de agosto, las enfrentará desde el primer día a las potencias más temidas del planeta. En el fondo, su viaje es el de todo deporte emergente que busca, partido a partido, ganarse un lugar en la conciencia colectiva de su propio país.