A cinco kilómetros del ruido urbano, en el pequeño poblado de Las Charcas, municipio de Abreus, Cienfuegos, una comunidad rural ha respondido al colapso de las cadenas de distribución nacionales con algo tan antiguo como la humanidad misma: cultivar la tierra que se pisa. Frente a la escasez de insumos, los apagones y la crisis económica, campesinos y ganaderos locales han tejido un circuito cerrado de producción que no solo alimenta a sus familias, sino al municipio entero. Lo que emerge de Las Charcas no es un experimento ideológico, sino una lección perenne: cuando un territorio se sostiene
Las Charcas: la batalla por la soberanía alimentaria en el campo cubano
La crisis económica y energética afecta directamente a la población vulnerable, particularmente niños, embarazadas y ancianos que dependen de la producción local para su alimentación diaria.