A lo largo de 22 países y más de 204.000 vidas examinadas, un investigador turco ha encontrado lo que la sabiduría popular siempre sospechó: que la calidad de nuestros vínculos personales se inscribe en el cuerpo y en la mente con una fidelidad que trasciende fronteras, culturas e ingresos. El estudio, publicado en el Journal of Mental Health, no solo confirma que las amistades satisfactorias se asocian con mejor salud mental y física, sino que invita a los gobiernos a reconocer lo que durante demasiado tiempo ha sido tratado como un asunto privado: el florecimiento de las relaciones humanas e