El apagón de Anthropic: 72 horas de caos que dejan a Europa fuera de juego

Las normas sirven de poco si no controlas el código ni la energía
Europa descubre que su marco regulatorio no compensa la falta de control real sobre la tecnología estratégica.

Amazon descubrió que investigadores podían eludir salvaguardas de Fable 5 para acceder a vulnerabilidades en plataformas de software, activando protocolos de restricción de exportación. La Casa Blanca ve a Anthropic como empresa soberbia que ignoró advertencias previas; China podría haber accedido a Mythos mediante ciberdelincuentes para ingeniería inversa del modelo.

  • Amazon descubrió que investigadores podían eludir salvaguardas de Fable 5 para acceder a vulnerabilidades en al menos cuatro plataformas de software
  • Anthropic desconectó Mythos y Fable 5 tras orden de Trump de restringir acceso a no ciudadanos estadounidenses
  • España, Francia, Alemania e Italia habían sido incluidas hace diez días en un club de quince países autorizados para probar Mythos
  • La Casa Blanca teme que ciberdelincuentes chinos hayan hackeado el desarrollo de Anthropic para usar ingeniería inversa
  • Valoración de Anthropic: 96.500 millones de dólares, la startup más valiosa del planeta

Anthropic desconectó sus modelos Mythos y Fable 5 tras orden de Trump por vulnerabilidades de seguridad descubiertas por Amazon y temores sobre acceso chino, dejando expuesta la dependencia tecnológica europea.

La madrugada del sábado en España, cuando aún era viernes por la noche en Washington, Anthropic apagó sus dos modelos de inteligencia artificial más potentes: Mythos y Fable 5. La decisión fue abrupta y sin precedentes. Cientos de miles de usuarios, administraciones públicas y empresas de toda Europa se encontraron de repente sin acceso a sistemas que habían estado probando intensamente durante semanas. La razón oficial era una orden de la administración Trump que exigía a la compañía restringir el acceso a cualquier persona que no fuese ciudadana estadounidense, incluidos empleados extranjeros de la propia firma. Como implementar una restricción tan quirúrgica era técnicamente imposible, Anthropic eligió la solución más drástica: desconectar todo.

Que fuese Anthropic, y no OpenAI o Google, quien estuviese en el centro de esta tormenta le daba dimensiones globales. La startup había alcanzado una valoración de 96.500 millones de dólares, convirtiéndose en la más valiosa del planeta justo cuando se preparaba para salir a bolsa. Su fundador, Dario Amodei, era una rareza en un Silicon Valley cada vez más alineado con Trump. Meses atrás había chocado frontalmente con la Casa Blanca al negarse a dar acceso sin restricciones al Pentágono para usar la tecnología en el conflicto con Irán. Esa decisión le había granjeado enemigos poderosos en Washington y colocado a la compañía bajo vigilancia intensificada. En ese contexto, la orden de restricción adquiría lecturas muy distintas.

Mythos había generado una expectación casi histérica desde que asomó en abril. Se le atribuía una capacidad casi sobrenatural para encontrar vulnerabilidades de seguridad en internet, agujeros que llevaban décadas sin ser descubiertos. El pánico fue tal que instituciones como la Reserva Federal y el Banco Central Europeo convocaron cumbres para estudiar el asunto. Anthropic controló meticulosamente quién tenía acceso y quién no, desplegando el modelo paso a paso, autorizando solo a personalidades seleccionadas de instituciones y empresas cuidadosamente elegidas. Las autoridades españolas no consiguieron acceso hasta hace una semana y media. La semana anterior, Anthropic lanzó Fable 5, una versión para usuarios de pago, pero instaló salvaguardas: ciertos temas sensibles serían derivados automáticamente a Claude Opus 4.8, su modelo anterior.

El sábado comenzaron a filtrarse los detalles reales. Investigadores de Amazon Web Services habían escrutado Fable 5 a fondo y descubierto cómo desmontar sus salvaguardas de seguridad. Consiguieron que la IA revelase vulnerabilidades en al menos cuatro plataformas de software ampliamente utilizadas, algo que supuestamente no debería ser posible si las protecciones funcionasen correctamente. Amazon, que es uno de los mayores inversores de Anthropic, activó protocolos y reportó el problema a cargos de la administración. El CEO Andy Jassy estuvo involucrado en las conversaciones. El Departamento de Comercio de Trump activó entonces el mecanismo de restricción de exportaciones.

Pero en Washington muchos interpretaban que la crisis era una tormenta perfecta. A la preocupación técnica se sumaban las heridas abiertas del enfrentamiento anterior y un temor más profundo: que China hubiese podido acceder a Mythos. Según reportes de Semafor, Estados Unidos temía que ciberdelincuentes vinculados a Pekín hubiesen hackeado el desarrollo de Anthropic. El miedo no era tanto que usasen directamente las capacidades de la IA, sino que empleasen ingeniería inversa para replicar el modelo. La vulnerabilidad técnica fue la cerilla; el incendio llevaba meses gestándose.

Desde la Casa Blanca llegaban señales contradictorias. David Sacks, asesor clave de Trump en inteligencia artificial, aseguró que la decisión no tenía nada que ver con el enfrentamiento previo. Técnicos de Anthropic volaron urgentemente a Washington y ambas partes parecían buscar soluciones. Pero según Axios, bajo la superficie había un cabreo monumental. Funcionarios de la administración veían a Anthropic como una compañía soberbia, desconectada políticamente, que había ignorado deliberadamente advertencias previas sobre vulnerabilidades. "Nos la jugaron", confesaba con dureza un alto funcionario. Algunos aseguraban que los creadores de Fable sabían desde el inicio que el jailbreak era viable y prefirieron mirar hacia otro lado. La ironía era punzante: Anthropic había hecho de la seguridad y la prudencia su bandera pública, colaborando incluso con el Vaticano en una encíclica papal sobre los riesgos de la IA.

El apagón dejó al descubierto las costuras de la autonomía estratégica europea. Mientras Washington y Silicon Valley dirimían sus diferencias a golpe de interruptor y China seguía su curso, Bruselas contemplaba el apagón con estupefacción y frustración. El portavoz de la Comisión Europea, Thomas Regnier, salió rápidamente a afirmar que esto reforzaba la necesidad de soberanía tecnológica europea. Pero sonaba al enésimo recordatorio de una realidad cruda: en la carrera de la inteligencia artificial de vanguardia, Europa seguía siendo un mero espectador, ahora sujeto a los caprichos regulatorios de Trump. La Unión Europea había estado siguiendo muy de cerca a Mythos, manteniendo reuniones discretas con Anthropic. La agencia de ciberseguridad ENISA acababa de acceder al programa Glasswing. España, junto a Francia, Alemania e Italia, celebraba hace diez días su inclusión oficial en un selecto club de quince países autorizados. Ministerios preparaban el terreno para que infraestructuras críticas y bancos como Santander y BBVA pusieran a prueba sus defensas. Todo ese despliegue técnico y geopolítico se evaporó en 72 horas. La paradoja era casi de manual: Europa, blindada con un ambicioso marco regulatorio y su nueva Ley de IA, descubría que las normas sirven de poco si no controlas el código ni la energía de los servidores. El Departamento de Comercio había aplicado un cordón sanitario que metía en el mismo saco a aliados históricos y rivales estratégicos.

Nos la jugaron
— Alto funcionario de la administración Trump a Axios
Llegaron a cada bifurcación del camino y tomaron el desvío equivocado
— Fuentes internas de la administración sobre Anthropic
Refuerza aún más la necesidad de la soberanía tecnológica de Europa
— Thomas Regnier, portavoz de la Comisión Europea
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué Anthropic eligió desconectar completamente en lugar de intentar implementar la restricción que Trump pedía?

Model

Porque no había forma técnica de hacerlo. Restringir acceso solo a ciudadanos estadounidenses, incluso dentro de su propia compañía, era imposible de ejecutar sin rediseñar sistemas completos. Fue más fácil apagar todo.

Inventor

¿Crees que Amazon realmente descubrió esto por casualidad, o había presión política detrás?

Model

Probablemente ambas cosas. Amazon encontró vulnerabilidades reales, eso está documentado. Pero el timing, el hecho de que lo reportasen directamente a la administración en lugar de a Anthropic primero, sugiere que había más en juego que solo seguridad técnica.

Inventor

¿Qué significa que China "pudiera haber accedido" a Mythos?

Model

Que investigadores estadounidenses creen que hackers chinos podrían haber infiltrado los servidores de Anthropic durante el desarrollo. No que lo hicieran con certeza, pero el miedo es que si lo hicieron, podrían usar ingeniería inversa para replicar el modelo. Eso sería un robo de propiedad intelectual estratégica.

Inventor

¿Por qué la Casa Blanca está tan furiosa con Anthropic si la compañía está cooperando ahora?

Model

Porque ven un patrón. Primero se negaron a ayudar al Pentágono con Irán. Luego ignoraron advertencias sobre vulnerabilidades antes de lanzar Fable 5. Ahora dicen que Anthropic sabía que el jailbreak era posible y lo hizo de todas formas. Es desconfianza acumulada.

Inventor

¿Qué pierde Europa realmente con esto?

Model

Acceso inmediato a una tecnología que estaba evaluando para defensa crítica. Pero más profundo: confirma que no controla nada. Puede escribir leyes de IA, pero si Washington aprieta un botón, todo se apaga. No hay soberanía real sin control sobre la infraestructura.

Inventor

¿Crees que Mythos y Fable volverán?

Model

Probablemente sí, pero bajo condiciones mucho más restrictivas. Y con una relación entre Anthropic y Washington que quedó dañada. Eso afecta todo lo que venga después.

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