Cada otoño, los virus respiratorios regresan con la misma puntualidad que el frío, y cada año la ciencia ofrece la misma respuesta probada: la vacunación. En Catalunya, tres de cada cuatro personas que ingresaron en la UCI por gripe el pasado invierno no estaban vacunadas, una cifra que convierte lo abstracto en urgente. Vacunarse no es solo un gesto individual de prudencia, sino un acto de pertenencia a una comunidad que cuida de sus miembros más frágiles.
La vacunación de otoño: un pilar fundamental para la salud pública
El 75% de los ingresos en UCI por gripe en Catalunya correspondieron a personas no vacunadas, evidenciando morbilidad prevenible.