En una época en que la educación superior mexicana era más un rito de paso que un proceso riguroso, Pedro Sola se tituló en Economía por la UNAM en 1975 con una tesis compilada en 45 minutos a partir de traducciones previas, con la ayuda de secretarias y amigos en posiciones académicas. Su historia, contada con franqueza décadas después, no es una confesión de fraude sino un espejo de cómo funcionaban las instituciones mexicanas cuando las conexiones personales y el pragmatismo eran moneda corriente. Hoy, mientras la UNAM despliega inteligencia artificial para vigilar a quienes intentan entrar