La segunda dosis de Sputnik V se convierte en fantasma en la vacunación venezolana

Miles de ciudadanos, principalmente adultos mayores de 60 años, permanecen sin protección completa contra COVID-19 tras esperar casi dos meses la segunda dosis, generando ansiedad y vulnerabilidad ante la variante delta.
Si tienes un plan, debes tener las segundas dosis suficientes
Un médico venezolano explica el error fundamental en la estrategia de vacunación del país.

Solo 1,43 millones de dosis Sputnik V llegaron de los 10 millones acordados con Rusia, dejando a miles sin poder completar su esquema de vacunación. Las autoridades sanitarias carecen de un plan de vacunación ordenado y público, generando incertidumbre entre la población, especialmente adultos mayores de 60 años.

  • Solo 1.43 millones de dosis Sputnik V llegaron de los 10 millones acordados con Rusia
  • Ciudadanos esperan casi dos meses la segunda dosis cuando el protocolo establecía 21 días
  • Venezuela ha recibido 3.23 millones de vacunas en total desde febrero
  • 3.61 millones de ciudadanos vacunados hasta el 25 de julio, de 22 millones prometidos

Venezuela enfrenta retrasos críticos en la segunda dosis de Sputnik V, con ciudadanos esperando casi dos meses más allá del plazo de 21 días, mientras autoridades permanecen en silencio sobre nuevos lotes.

En los centros de vacunación de Caracas, la Sputnik V ha desaparecido. Hace semanas que debería estar llegando en nuevos lotes, pero los funcionarios que atienden en las clínicas confirman lo que ya saben miles de venezolanos: la única vacuna disponible es la china Sinopharm. Mientras tanto, un número indeterminado de ciudadanos —la mayoría mayores de 60 años— espera la segunda dosis de Sputnik V, casi dos meses después de recibir la primera, cuando el protocolo establecía un intervalo de 21 días.

El Gobierno venezolano acordó con Rusia el envío de diez millones de dosis de Sputnik V. Hasta ahora, de forma pública, solo han llegado 1.43 millones, distribuidas en ocho lotes, siendo el último en junio. La brecha entre lo prometido y lo recibido es abismal, y las autoridades sanitarias no han ofrecido explicaciones sobre cuándo llegarán más dosis ni cuál es el estado real de los compromisos internacionales. Rusia ha señalado que el tiempo entre ambas inyecciones puede extenderse hasta 180 días, pero el silencio oficial mantiene a la población en una incertidumbre que raya en la angustia. Jaime Lorenzo, director de la ONG Médicos Unidos, sostiene que si existiera un plan de vacunación ordenado y transparente en Venezuela, este desastre de gestión no habría ocurrido. "Si tienes un plan de vacunación, debes tener la seguridad de que si son dos dosis, tendrás las segundas dosis suficientes para cubrir lo que comenzaste", señaló.

La situación refleja problemas más profundos en la estrategia de inmunización nacional. Venezuela ha anunciado acuerdos para adquirir 20 millones de vacunas con Rusia —diez de Sputnik V y diez de EpivacCorona—, 12 millones de unidades de la cubana Abdala, y poco más de 11 millones a través del mecanismo COVAX coordinado por la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, los números reales son desoladores: desde febrero, el país ha recibido apenas 3.23 millones de dosis en total. A finales de junio, la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez anunció la llegada de un lote de Abdala sin especificar cantidades. A inicios de julio, el presidente Nicolás Maduro afirmó que Venezuela contaba con vacunas para inmunizar al 20 por ciento de la población —aproximadamente seis millones de personas—, pero no aclaró de dónde provenían ni cuándo habían llegado.

En un recorrido por varios puntos de vacunación en Caracas, la realidad en el terreno confirma el colapso administrativo. Mientras algunos centros registran largas filas de personas esperando su primera dosis, otros permanecen casi vacíos con vigilancia estricta. Ildefonso Castán, un jubilado de 60 años, recibió la Sinopharm Vero Cell y dice sentirse satisfecho con el proceso. Pero la experiencia es radicalmente distinta para quienes fueron inoculados con Sputnik V. Sixta, de 65 años, relata que le dijeron que viniera "a cada rato a preguntar" si habían llegado las segundas dosis. Semana tras semana, regresa al centro de vacunación sin respuestas.

Hasta el 25 de julio, Venezuela había vacunado a 3.61 millones de ciudadanos, según datos del Gobierno. El presidente prometió inmunizar al 70 por ciento de la población este año —unos 22 millones de personas—, una meta que expertos y sectores de oposición han cuestionado reiteradamente dado el ritmo lento y errático del proceso. El Gobierno ha atribuido los retrasos a las sanciones internacionales impuestas por Estados Unidos, la Unión Europea y otros países, argumentando que países "amigos" como Rusia y China están ayudando a mitigar la escasez. Sin embargo, el mayor cuello de botella sigue siendo precisamente la falta de dosis rusas.

La crisis se agrava con la detección de la variante delta en el país. Venezuela acumula 306.673 contagios confirmados y 3.607 muertes. Gremios médicos y sectores de oposición han urgido nuevamente al Gobierno a acelerar la inmunización, pero sin un suministro confiable de vacunas y sin un plan transparente que articule los compromisos internacionales con la realidad operativa, la promesa de proteger a la población parece cada vez más lejana. Los ciudadanos que esperan la segunda dosis de Sputnik V siguen visitando centros de vacunación que no tienen respuestas, mientras el fantasma de la escasez planea sobre una campaña de inmunización que nunca despegó.

Si tienes un plan de vacunación, debes tener la seguridad de que si son dos dosis, tendrás las segundas dosis suficientes para cubrir lo que comenzaste
— Jaime Lorenzo, director de Médicos Unidos
Me dijo el muchacho que estaba esperando y que viniera a cada rato a preguntar para ver cuándo llega la vacuna
— Sixta, ciudadana de 65 años esperando segunda dosis
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué la Sputnik V desapareció de los centros de vacunación si fue la vacuna que el Gobierno eligió como prioridad?

Model

Porque llegaron 1.43 millones de dosis cuando se esperaban diez millones. El Gobierno comenzó a vacunar sin tener garantía de que podría completar el esquema de dos dosis. Fue un error de planificación básica.

Inventor

¿Qué dicen las autoridades sobre cuándo llegarán más lotes?

Model

Nada. Ese es el problema real. El silencio oficial mantiene a la gente en incertidumbre. Algunos ciudadanos llevan casi dos meses esperando la segunda dosis cuando debería haber sido en 21 días.

Inventor

¿Hay otras vacunas disponibles para completar el esquema?

Model

Solo Sinopharm está en los centros ahora. Algunos recibieron Abdala cubana, pero en cantidades muy limitadas y sin transparencia sobre cuántas dosis llegaron realmente.

Inventor

¿Qué tan grave es esto para la población?

Model

Es especialmente grave para los adultos mayores de 60 años, que fueron los primeros en vacunarse y ahora están en limbo. Recibieron una primera dosis que los protege parcialmente, pero sin la segunda están vulnerables. Y ahora circula la variante delta.

Inventor

¿El Gobierno reconoce el problema?

Model

No. Culpa a las sanciones internacionales, pero el verdadero problema es que no tenían un plan. Si hubieras sabido cuántas dosis iban a recibir realmente, nunca habrías comenzado a vacunar sin garantizar que podías terminar.

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