Cualquier persona puede desarrollar un cáncer de piel
Cada año, más de veinte mil personas reciben en España un diagnóstico de cáncer de piel, la neoplasia más común y en constante ascenso. Tres expertos convocados por Levante-EMV coinciden en que la medicina ha avanzado en sus tratamientos, pero que la verdadera victoria se libra antes de que el tumor aparezca. En un tiempo en que el conocimiento abunda pero los hábitos protectores escasean, la autoexploración periódica y la fotoprotección diaria emergen como los gestos más sencillos y más poderosos que una persona puede adoptar.
- España registra más de 20.000 nuevos casos de cáncer de piel al año y la cifra no deja de crecer, convirtiendo esta enfermedad en la neoplasia más frecuente del país.
- Existe una brecha alarmante entre saber y actuar: más del 90 % de la población conoce los riesgos del sol, pero la mayoría solo aplica protección solar en la playa o la piscina.
- El 40 % de los españoles sigue asociando el bronceado con salud y belleza, un mito que los especialistas califican de directamente peligroso para la salud pública.
- La inmunoterapia y las terapias dirigidas están transformando el tratamiento del melanoma y otros tumores cutáneos, logrando respuestas más duraderas y personalizadas.
- Los expertos reclaman campañas educativas desde primaria y secundaria, y abogan por convertir la autoexploración mensual de la piel en un hábito tan normalizado como cepillarse los dientes.
- El horizonte apunta a la biopsia líquida y nuevos fármacos, pero la prevención sigue siendo la estrategia con mayor impacto real sobre la mortalidad.
España acumula cada año más de veinte mil nuevos diagnósticos de cáncer de piel, la neoplasia más frecuente entre los seres humanos y cuya incidencia no cesa de crecer. A diferencia de otras enfermedades oncológicas, esta cuenta con un arma poderosa: la prevención. Tres especialistas se reunieron en un encuentro organizado por Levante-EMV para analizar cómo frenar ese avance.
El doctor Eduardo Nagore, jefe de Dermatología del Instituto Valenciano de Oncología, señaló la detección precoz como «la piedra angular» para reducir la mortalidad. Reconoció que ningún país ha logrado aún contener el aumento de casos y reclamó campañas educativas dirigidas a estudiantes desde edades tempranas. Su mensaje central fue claro: el hábito de explorarse la piel con regularidad, prestando atención a zonas poco visibles en la rutina diaria, es la medida preventiva más accesible y efectiva.
La oncóloga Gemma Bruixola, del Hospital Clínico Universitario de València, destacó la revolución que han supuesto la inmunoterapia y las terapias dirigidas, que permiten respuestas más duraderas y personalizadas. Subrayó el papel de los comités multidisciplinares en la toma de decisiones terapéuticas y anticipó avances futuros en biopsia líquida y nuevos fármacos. También quiso tranquilizar a los pacientes que llegan a consulta con miedo: el sistema sanitario español, recordó, dispone de recursos suficientes para afrontar estos diagnósticos.
Cristina Redondo, especialista en fotoprotección, puso el dedo en la llaga de una contradicción social: más del noventa por ciento de la población sabe que el sol es dañino, pero la mayoría solo usa protector en contextos muy concretos como la playa. Advirtió además sobre la persistencia de mitos arraigados: cuatro de cada diez personas aún asocian el bronceado con salud y atractivo. Su conclusión fue rotunda: la fotoprotección no es un hábito de verano, sino una práctica diaria y anual, porque la radiación ultravioleta atraviesa las nubes incluso cuando el calor no se percibe.
España suma cada año más de veinte mil nuevos diagnósticos de cáncer de piel. Es la neoplasia más frecuente entre los seres humanos, y su incidencia no deja de crecer. Sin embargo, a diferencia de muchas otras enfermedades oncológicas, esta tiene un arma potente contra ella: la prevención.
Tres expertos se reunieron recientemente en un encuentro organizado por Levante-EMV para analizar cómo frenar este avance. El doctor Eduardo Nagore, jefe del Servicio de Dermatología del Instituto Valenciano de Oncología, la doctora Gemma Bruixola, oncóloga del Hospital Clínico Universitario de València, y Cristina Redondo, especialista en fotoprotección, coincidieron en un diagnóstico común: la medicina ha avanzado notablemente en el tratamiento de estos tumores, pero la verdadera batalla se gana antes de que aparezcan.
Nagore fue directo al analizar la situación. Llamó a la detección precoz «la piedra angular» para reducir la mortalidad, aunque reconoció que ningún país ha logrado aún contener el incremento de casos. Su mensaje fue claro: cualquier persona puede desarrollar un cáncer de piel, no es un problema exclusivo de grupos de riesgo. Pidió campañas más intensas y educativas, dirigidas especialmente a estudiantes de primaria y secundaria, que enseñen a hacer un uso responsable del sol. Pero el verdadero pilar de la prevención, insistió, es la autoexploración. «Lo ideal sería una visita mensual al dermatólogo, pero es complicado», reconoció. Por eso abogó por crear el hábito de explorarse la piel regularmente, prestando especial atención a zonas del cuerpo que no se ven en la rutina diaria.
Bruixola, que participó por videoconferencia, destacó los cambios que ha traído la inmunoterapia y las terapias dirigidas. Estos tratamientos han permitido respuestas más duraderas y personalizadas. Subrayó también el papel crucial de los comités multidisciplinares, equipos formados por todos los especialistas implicados que deciden el tratamiento buscando minimizar secuelas y coordinar el seguimiento a largo plazo. «Estamos consiguiendo curar mucho más, diagnosticamos mejor y estamos mejor preparados», afirmó. De cara al futuro, anticipó avances basados en inmunoterapia, nuevos fármacos y biopsia líquida, siempre con el objetivo de maximizar la calidad de vida y minimizar el impacto del tratamiento. También quiso tranquilizar a los pacientes, que a menudo llegan a consulta con miedo y culpa. El sistema sanitario español, recordó, dispone de recursos suficientes.
Redondo, por su parte, puso el foco en una brecha preocupante: más del noventa por ciento de los encuestados sabe que el sol es dañino, pero la mayoría solo usa protección solar en situaciones muy concretas como la playa o la piscina. Aunque detecta mejoras entre los más jóvenes, advirtió que queda mucho camino. Un problema adicional es la persistencia de falsos mitos. Aún hoy, el cuarenta por ciento de la población asocia estar bronceado con salud y belleza, una percepción que calificó de errónea. Su mensaje fue contundente: el sol no es malo en sí mismo, pero requiere exposición responsable. Y la fotoprotección no debe ser un hábito estival, sino parte de la rutina diaria durante todo el año, porque la radiación traspasa las nubes incluso cuando no se siente el calor directo.
Citas Notables
La detección precoz es la piedra angular para reducir la mortalidad— Doctor Eduardo Nagore, Jefe del Servicio de Dermatología del Instituto Valenciano de Oncología
Estamos consiguiendo curar mucho más, diagnosticamos mejor y estamos mejor preparados para ofrecer una mejor atención— Doctora Gemma Bruixola, oncóloga del Hospital Clínico Universitario de València
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué el cáncer de piel sigue creciendo si sabemos cómo prevenirlo?
Porque saber y hacer son dos cosas distintas. El noventa por ciento de la gente conoce el riesgo, pero la mayoría solo se protege en la playa. Es una brecha entre conocimiento y hábito.
¿Qué hace que la autoexploración sea tan importante?
Es accesible. Un dermatólogo cada mes es complicado para la mayoría. Pero aprender a observar tu propia piel, especialmente en zonas que no ves a diario, es algo que cualquiera puede hacer. Es la herramienta más efectiva que tenemos ahora mismo.
¿Han mejorado realmente los tratamientos?
Sí, pero no es lo que la gente espera escuchar. La inmunoterapia y las terapias dirigidas han cambiado el juego, permiten respuestas más duraderas. Pero el verdadero cambio sería que menos gente necesitara esos tratamientos.
¿Cuál es el mayor obstáculo para la prevención?
Los mitos. Todavía hay gente que cree que estar bronceado es sinónimo de salud. Y hay una idea de que la protección solar es solo para el verano. La radiación no entiende de estaciones.
¿Qué debería cambiar en la educación?
Empezar desde primaria. Si los niños crecen con el hábito de protegerse y explorarse, eso se convierte en rutina. No es un mensaje de miedo, es un mensaje de responsabilidad.