Desde la superficie de Marte, el róver Perseverance volvió su mirada hacia el cielo del atardecer marciano el 2 de julio y fotografió algo que pocas generaciones humanas han podido contemplar: la Tierra entera reducida a un punto de luz, eclipsada momentáneamente por Fobos. La NASA compartió esta secuencia esta semana, recordándonos que la exploración espacial no solo amplía nuestro conocimiento del cosmos, sino que transforma la manera en que nos vemos a nosotros mismos dentro de él.