En las sombras del poder marroquí, una figura conocida como el 'virrey' ha construido una arquitectura de vigilancia masiva que convierte los teléfonos móviles en instrumentos de control total sobre disidentes, activistas y líderes internacionales. Bajo la dirección formal de la DGST y con alianzas estratégicas con Emiratos Árabes Unidos e Israel, el régimen ha integrado el software Pegasus no como herramienta ocasional sino como política de Estado. La historia de este aparato nos recuerda que en la era digital, el poder más profundo no se ejerce con cadenas visibles, sino con la vigilancia in
La máquina de espionaje marroquí: Pegasus bajo control del 'virrey' Fouad Ali El Himma
El sistema de vigilancia masiva afecta a disidentes internos y líderes internacionales sometidos a control sistemático sin consentimiento.