La izquierda viene replegándose en toda la región
En un continente que él describe como en plena reconfiguración ideológica, el presidente argentino Javier Milei celebró esta semana los triunfos electorales de la derecha en Perú y Chile, y expresó abiertamente su deseo de que Brasil siga ese camino en octubre. Desde Buenos Aires, en una conferencia sobre Israel, Milei tejió una narrativa de repliegue de la izquierda regional y se posicionó como figura central de ese giro. El gesto no es solo simbólico: en medio de turbulencias en su propio gabinete, el Presidente busca en la política exterior el suelo más firme para su liderazgo.
- Milei celebró la victoria de Keiko Fujimori en Perú como una señal de que el continente rechaza el socialismo, leyendo en cada elección regional un capítulo de su propia historia política.
- Antes de su discurso, recibió en Casa Rosada a Flavio Bolsonaro y anunció en redes sociales que 'se viene la marea azul para Brasil', interviniendo directamente en la campaña electoral de otro país.
- La salida de su vocero Manuel Adorni bajo investigación judicial y la llegada de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete generan presión interna justo cuando Milei proyecta imagen de liderazgo regional.
- El Presidente viaja a Paraguay para la cumbre del Mercosur en un momento de tensión con Brasil por aranceles y por la incorporación de Argentina al Tratado Transpacífico, lo que convierte cada declaración en una apuesta diplomática de alto riesgo.
- La narrativa que construye Milei —un continente que gira a la derecha con Argentina como faro— apunta ya hacia su propia reelección en 2027, convirtiendo cada victoria ajena en un argumento propio.
Javier Milei tomó la palabra este lunes en la Conferencia de Latinoamérica de la Fundación Aliados de Israel en Buenos Aires con un mensaje central: la izquierda está perdiendo terreno en el continente. El evento llegó días después de la salida de Manuel Adorni de su gabinete, y el Presidente volvió al escenario que considera más propio: la confrontación ideológica regional.
Milei celebró explícitamente la victoria de Keiko Fujimori en Perú, describiendo el resultado como un rechazo al candidato de izquierda Roberto Sánchez y afirmando que los peruanos dijeron 'nunca más al socialismo totalitario'. Fue más allá de la felicitación: leyó en ese triunfo una tendencia continental que favorece sus propias posiciones. Y fue más lejos aún al declarar que espera que en octubre 'pierdan en Brasil', apostando abiertamente contra el gobierno de Lula da Silva.
Horas antes de su discurso, Milei había recibido en Casa Rosada a Flavio Bolsonaro, senador brasileño e hijo del expresidente, hoy principal candidato opositor a Lula. Tras el encuentro publicó en redes: 'Se viene la marea azul para Brasil de la mano de Flavio Bolsonaro'. El color azul es el de la campaña bolsonarista, y la expresión evoca un movimiento electoral masivo.
En su discurso también enfatizó que 'Argentina está del lado correcto', refiriéndose a su alineamiento con Israel, y vinculó la lucha contra el antisemitismo, el terrorismo y el narcotráfico con una visión ideológica más amplia en la que la izquierda representa una amenaza múltiple.
La estrategia es clara: mientras su gobierno enfrenta turbulencias internas —con Adorni bajo investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito y la llegada de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete— Milei proyecta liderazgo regional. Su viaje a Paraguay para la cumbre del Mercosur ocurre en medio de tensiones con Brasil por aranceles y por la incorporación de Argentina al Tratado Transpacífico. Cada victoria electoral ajena se convierte, en su narrativa, en un argumento para su propia reelección en 2027.
Javier Milei tomó la palabra en la Conferencia de Latinoamérica de la Fundación Aliados de Israel este lunes, y su mensaje fue claro: la izquierda está perdiendo terreno en el continente. Días después de la salida de Manuel Adorni de su gabinete, el Presidente volvió a lo que considera su terreno más cómodo: la política internacional y la confrontación ideológica regional.
En el evento realizado en Buenos Aires, Milei celebró explícitamente la victoria electoral de Keiko Fujimori en Perú. Describió el resultado como un rechazo categórico al candidato de izquierda Roberto Sánchez y afirmó que los peruanos dijeron "nunca más al socialismo totalitario". Según el Presidente, Perú se suma ahora a Colombia en un giro hacia lo que él llama "el camino de la libertad y la seguridad". El mensaje fue más allá de la felicitación: Milei leyó en estos triunfos electorales una tendencia continental que favorece sus propias posiciones políticas.
Pero Milei no se conformó con celebrar victorias pasadas. También expresó su esperanza explícita de que Brasil siga el mismo camino en octubre, cuando se realizarán las elecciones presidenciales. "La izquierda viene replegándose en toda la región. Ya perdió en Chile, en Colombia, en Perú y espero que en octubre pierdan en Brasil", declaró. El comentario fue una clara apuesta contra el gobierno actual de Lula da Silva, a quien Milei ve como parte de esa izquierda que, en su visión, debe ser derrotada.
Este posicionamiento no fue casual. Horas antes de su discurso en la conferencia sobre Israel, Milei recibió en Casa Rosada a Flavio Bolsonaro, senador brasileño e hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Bolsonaro es hoy el principal candidato opositor a Lula para las elecciones de octubre. Tras el encuentro, Milei publicó en redes sociales: "Se viene la marea azul para Brasil de la mano de Flavio Bolsonaro". El color azul es el de la campaña bolsonarista, y la expresión "marea azul" evoca un movimiento electoral masivo.
En su discurso en la Fundación Aliados de Israel, Milei también enfatizó que "Argentina está del lado correcto", refiriéndose a su alineamiento con Israel. Afirmó que "en el continente los gobiernos de izquierda siempre han pactado con el terrorismo" y presentó la lucha contra el antisemitismo, el terrorismo y el narcotráfico como prioridades regionales. Para Milei, estas cuestiones están vinculadas a una visión ideológica más amplia en la que la izquierda representa una amenaza múltiple.
La agenda de Milei en estos días refleja una estrategia clara: mientras su gobierno enfrenta turbulencias internas—con la salida de Adorni bajo investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito y la llegada de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete—el Presidente busca proyectar una imagen de liderazgo regional y de alineamiento con fuerzas políticas afines en América Latina. Su viaje a Paraguay para la cumbre del Mercosur, previsto para después de estos eventos, ocurre en medio de tensiones significativas dentro del bloque, especialmente con Brasil por desacuerdos arancelarios y sobre la incorporación de Argentina al Tratado Transpacífico.
Lo que Milei está haciendo es tejer una narrativa: la de un continente que gira hacia la derecha, que rechaza el socialismo, y en el que Argentina—bajo su liderazgo—ocupa un lugar central en esa transformación. Que Brasil siga ese camino en octubre sería, para él, la confirmación de que esa tendencia es real y que su propia reelección en 2027 forma parte de un movimiento más amplio.
Citações Notáveis
Los peruanos rechazaron la debacle comunista que planteaba Roberto Sánchez y le dijeron nunca más al socialismo totalitario— Javier Milei, sobre la victoria de Keiko Fujimori en Perú
La izquierda viene replegándose en toda la región. Ya perdió en Chile, en Colombia, en Perú y espero que en octubre pierdan en Brasil— Javier Milei, en la Conferencia de Latinoamérica de la Fundación Aliados de Israel
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué Milei enfatiza tanto la derrota de la izquierda en otros países? ¿Qué gana él con eso?
Gana legitimidad. Si puede demostrar que el rechazo a la izquierda es un fenómeno regional, no solo argentino, entonces su propia victoria de 2023 no fue un accidente. Fue parte de una ola. Eso lo fortalece de cara a 2027.
Pero ¿no es arriesgado que se reúna con Bolsonaro justo antes de ir al Mercosur? Brasil es su principal socio comercial.
Sí, es un riesgo calculado. Milei está apostando a que Bolsonaro gane en octubre. Si gana, Milei habrá estado del lado correcto. Si pierde, bueno, al menos intentó. Pero la apuesta es clara: prefiere un Brasil de derecha, aunque eso signifique tensiones ahora.
¿Qué significa que diga que Argentina "está del lado correcto" en relación a Israel?
Significa que Milei está usando la cuestión de Israel como un marcador ideológico más amplio. No es solo sobre Medio Oriente. Es una forma de decir: nosotros estamos con Occidente, con la libertad, contra el terrorismo. La izquierda, según él, está del otro lado.
¿Y la salida de Adorni? ¿Cómo afecta eso a esta narrativa que Milei está construyendo?
Adorni era un problema doméstico que Milei necesitaba resolver. Al alejarlo, Milei puede refrescar su imagen y seguir adelante con su agenda. El viaje a Paraguay, la reunión con Bolsonaro, el discurso sobre Israel: todo eso es una forma de cambiar el tema y mostrar que el gobierno sigue en marcha.
¿Cree que los mercados ven esto como fortaleza o como distracción?
Probablemente como ambas cosas. Los mercados ven que Milei tiene control político suficiente para hacer cambios en su gabinete sin que el gobierno se desmorone. Pero también ven que hay turbulencias. Lo que Milei está haciendo es intentar convencer a los mercados de que esas turbulencias son menores comparadas con la dirección estratégica que está tomando el país.