Los precios de alimentos subieron 33% desde 2019; la carne molida aumentó 79%, convirtiéndose en lujo para muchas familias. Consumidores en cuatro ciudades adoptan cupones, marcas propias y comparan precios entre tiendas para sobrevivir la crisis alimentaria.
La inflación alimentaria de 50 años obliga a estadounidenses a redefinir sus hábitos de compra
Familias de bajos ingresos reducen comidas diarias, niños pierden acceso a alimentos preferidos, y adultos trabajan múltiples empleos sin poder cubrir necesidades básicas de alimentación.