Desde que las máquinas aprendieron a escribir, la web no ha vuelto a ser el mismo espacio de expresión humana que alguna vez dimos por sentado. El Pew Research Center, tras examinar casi medio millón de páginas, confirma que el 35% del contenido publicado en internet desde noviembre de 2022 lleva la huella de la inteligencia artificial. La transformación no es uniforme ni ciega: sigue la lógica del dinero, concentrándose donde la presión económica exige volumen rápido y barato, mientras las instituciones académicas y gubernamentales permanecen casi intactas. Internet se reescribe, pero lo que