Las empresas tecnológicas invierten cientos de miles de millones en centros de datos de IA, impulsando construcción, empleo e ingresos municipales en todo el país. El auge bursátil impulsado por la IA ha aumentado la riqueza de los hogares en billones de dólares, reforzando el gasto de consumidores y contribuyendo al crecimiento del PIB.