El 80% de contratos de capacitación corporativa ahora los firma el CHRO, pero el 20% restante proviene directamente del CEO, reflejando una vulnerabilidad admitida en la alta dirección. Los CEO reconocen sentirse incómodos al aprender IA, pero Gama sostiene que no necesitan ser especialistas, solo comprender las herramientas para evaluar el trabajo de sus equipos.