La IA personalizará los viajes, asegura el director ejecutivo de Booking

La IA es una máquina de predicción que puede solucionarlo antes de que realmente suceda
Fogel describe cómo la inteligencia artificial anticipará problemas de viaje como cancelaciones y conexiones fallidas.

En el umbral de una nueva era para los viajes, Glenn Fogel, director de Booking, anunció en la feria VivaTech de París que la inteligencia artificial no solo simplificará la búsqueda de vuelos y alojamientos, sino que anticipará problemas antes de que ocurran. La tecnología promete transformar la experiencia de viajar de un laberinto de opciones a un camino personalizado y sin sobresaltos. Detrás de esta visión, sin embargo, late una paradoja: la misma herramienta que Booking abraza podría, con el tiempo, hacer prescindibles a las plataformas que hoy la adoptan.

  • La IA puede procesar combinaciones casi infinitas de vuelos, escalas y alojamientos, reduciendo el caos de decisiones a opciones verdaderamente relevantes para cada viajero.
  • Booking y Expedia han sellado alianzas con OpenAI para integrar capacidades predictivas que adviertan sobre cancelaciones o conexiones en riesgo antes de que se conviertan en crisis.
  • La escala de Booking —cerca de 700,000 millones de euros en actividad económica en Europa durante 2025— es presentada por Fogel como un escudo frente a nuevos competidores que intenten usar IA desde cero.
  • El verdadero riesgo para las plataformas tradicionales es que una IA suficientemente capaz elimine la necesidad de interfaces web o aplicaciones, convirtiendo al intermediario en un eslabón innecesario.
  • Fogel navega una carrera contrarreloj: integrar la IA lo bastante rápido para retener clientes, pero sin que la tecnología madure tanto que los libere por completo de su ecosistema.

Glenn Fogel, director ejecutivo de Booking, se presentó en VivaTech de París con una convicción clara: la inteligencia artificial está a punto de reimaginar por completo cómo se planifican y viven los viajes. No se trata de mejoras menores, sino de un cambio de fondo en la relación entre el viajero y las infinitas combinaciones de vuelos, escalas, programas de fidelidad y alojamientos que hoy lo abruman.

El verdadero valor de la IA, según Fogel, no está en ampliar opciones sino en reducirlas con inteligencia. Al aprender de preferencias históricas, presupuesto y patrones de comportamiento, el sistema filtra el ruido y presenta solo lo que realmente conviene a cada usuario. Más aún, la tecnología podría anticipar problemas —un vuelo con alta probabilidad de cancelación, una conexión en riesgo— y sugerir alternativas antes de que el viajero siquiera los perciba.

Para materializar esa visión, Booking ha establecido alianzas estratégicas con OpenAI, al igual que su principal rival, Expedia. La apuesta es integrar lenguaje natural y predicción en plataformas que ya cuentan con décadas de datos y una red consolidada de socios hoteleros. Fogel señala esa escala —cerca de 700,000 millones de euros en actividad económica en Europa en 2025— como una ventaja que ningún competidor nuevo puede replicar de la noche a la mañana.

Sin embargo, la misma tecnología que Booking promueve encierra una amenaza silenciosa: si la IA se vuelve lo suficientemente capaz, los viajeros podrían prescindir por completo de las plataformas tradicionales y confiar sus planes directamente a un agente conversacional. Fogel no lo dice en voz alta, pero la carrera que enfrenta es tan urgente como delicada: adoptar la IA con la velocidad justa para mantener a los clientes dentro de su ecosistema, antes de que la tecnología los emancipe por completo.

Glenn Fogel, director ejecutivo de Booking con 63 años, se presentó en la feria VivaTech de París convencido de que la inteligencia artificial está a punto de transformar fundamentalmente cómo viajamos. No se trata de una mejora marginal, sino de una reimaginación completa del proceso de búsqueda y reserva. La IA, según explicó durante una entrevista con la AFP el viernes, puede procesar las combinaciones prácticamente infinitas que surgen cuando alguien intenta organizar un viaje: vuelos, escalas, programas de fidelidad, alojamientos. Cada variable multiplica las posibilidades. Cada opción adicional expande el universo de decisiones.

Ahí es donde Fogel ve el verdadero valor de la tecnología. La IA no simplemente amplía las opciones disponibles, sino que las reduce de manera inteligente. Toma lo que sabe sobre ti—tus preferencias históricas, tu presupuesto, tus patrones de viaje—y filtra el ruido. En lugar de enfrentarte a miles de combinaciones posibles, ves las que realmente te convienen. Es personalización a escala, algo que las plataformas tradicionales nunca han logrado hacer bien.

Pero Fogel va más allá. Describe la IA como una máquina de predicción, capaz de anticipar no solo la siguiente palabra en una conversación, sino eventos futuros en tu viaje. Esto significa que la tecnología podría advertirte sobre un vuelo que probablemente será cancelado, o una conexión que corre riesgo de fallar, antes de que realmente suceda. El sistema tendría tiempo de sugerir alternativas, de resolver problemas antes de que se conviertan en crisis. Es una visión de viajes sin sorpresas desagradables, donde los imprevistos se prevén y se solucionan en silencio.

Para hacer esto realidad, Booking—como su principal competidor Expedia—ha establecido alianzas estratégicas con los gigantes tecnológicos del momento. OpenAI, creadora de ChatGPT, es uno de esos socios. La apuesta es clara: integrar capacidades de lenguaje natural y predicción en las plataformas de viaje existentes.

Sin embargo, la misma tecnología que Fogel promueve podría socavar el modelo de negocio que ha construido. Si la IA es lo suficientemente buena, los clientes podrían prescindir completamente de las plataformas de viaje. Podrían simplemente decirle a un agente de IA que organice su viaje, sin necesidad de navegar interfaces web o aplicaciones móviles. Las plataformas tradicionales han sido criticadas durante años por respuestas insuficientes a clientes en dificultades y por falta de transparencia con los hoteles asociados. Una IA conversacional podría eliminar esos intermediarios por completo.

Cuando se le pregunta sobre nuevos competidores que podrían aprovechar la IA para entrar en el mercado, Fogel apela a la experiencia acumulada. Booking generó cerca de 700,000 millones de euros en actividad económica en Europa durante 2025 por los viajes reservados en su plataforma, según datos de la consultora Oxford Economics. Esa escala, esa base de datos histórica, esa red de asociados hoteleros, no se construye de la noche a la mañana. Nuevas empresas pueden intentar usar Claude o ChatGPT para organizar viajes, bromea Fogel, pero la experiencia de Booking es un activo que no se replica fácilmente.

Lo que Fogel no dice explícitamente es que está en una carrera contra el tiempo. Debe integrar la IA lo suficientemente rápido como para mantener a los clientes dentro de su ecosistema, pero no tan rápido que la IA se vuelva tan buena que los clientes ya no la necesiten. Es un equilibrio precario, y el próximo año o dos dirán si Booking logra navegarlo.

La IA permite mejorar la forma en que se puede viajar, realizar búsquedas y procesar todas las diferentes combinaciones
— Glenn Fogel, director ejecutivo de Booking
La IA es una máquina de predicción capaz de prever qué podría salir mal y solucionarlo antes de que realmente suceda
— Glenn Fogel
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué Fogel cree que la IA es diferente de las mejoras tecnológicas anteriores que Booking ha implementado?

Model

Porque la IA no solo procesa información más rápido. Puede entender contexto, predecir comportamiento, y personalizar a una escala que antes era imposible. Las búsquedas anteriores eran reactivas. La IA es predictiva.

Inventor

Pero si la IA es tan buena, ¿por qué alguien seguiría usando Booking en lugar de simplemente hablar con ChatGPT?

Model

Esa es la pregunta que mantiene despierto a Fogel. La respuesta que da es la experiencia acumulada: 700,000 millones de euros en transacciones, relaciones con hoteles, datos históricos. Pero es una respuesta que funciona solo si Booking integra la IA antes de que otros lo hagan mejor.

Inventor

¿Qué significa realmente que la IA pueda "predecir" un vuelo cancelado?

Model

Significa que analiza patrones: qué aerolíneas tienen más cancelaciones en ciertos días, qué rutas son problemáticas, qué condiciones climáticas afectan qué vuelos. No es magia. Es estadística a escala masiva.

Inventor

¿Y los hoteles? ¿Cómo se benefician de esto?

Model

Fogel no lo menciona directamente, pero si la IA reduce la fricción en la búsqueda, más gente reserva. Más reservas significa más ingresos para los hoteles. Aunque también significa menos poder de negociación para ellos si Booking se vuelve aún más indispensable.

Inventor

¿Cuál es el riesgo real aquí?

Model

Que la IA sea tan buena que disintermedie a Booking. Que los clientes simplemente le digan a un agente de IA que reserve un viaje, sin pasar por la plataforma. Fogel bromea sobre esto, pero es una amenaza real.

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