A diferencia de la automatización pasada, la IA no surge automáticamente por presiones demográficas; su impacto es desigual entre países según su capacidad tecnológica. España enfrenta una situación crítica: pérdida demográfica intensa combinada con potencial de IA intermedio, requiriendo intervención decidida para compensar el envejecimiento.
La IA debe compensar el envejecimiento, pero España carece de margen para lograrlo
El envejecimiento poblacional afecta la capacidad de adaptación laboral de trabajadores mayores de 55 años, limitando sus oportunidades de formación y movilidad en mercados laborales en transformación tecnológica.