Durante casi dos décadas, la inversión sostenida en la lucha contra el VIH había convertido una crisis devastadora en una enfermedad manejable para millones de personas. Ahora, según un informe de la ONU, esa inversión ha caído un 18 por ciento —de 7.700 a 6.400 millones de euros—, alcanzando su nivel más bajo en casi veinte años. El retroceso financiero coincide con un deterioro en derechos humanos y perturbaciones humanitarias que debilitan aún más la respuesta global, recordándonos que los avances en salud pública no son conquistas permanentes, sino frágiles equilibrios que exigen atención
La financiación global contra el VIH cae a su nivel más bajo en dos décadas
La reducción de financiación afecta directamente a millones de personas con VIH que dependen de programas de tratamiento y prevención a nivel mundial.