La escasez de chips de IA crea ganadores millonarios y perdedores en Bolsa

La memoria se convirtió en oro en la era de la inteligencia artificial
Mientras Micron triplicó su valor en seis meses, Apple y Microsoft suben precios entre 20% y 30% para compensar el encarecimiento de chips.

En el corazón de la economía digital, la sed insaciable de inteligencia artificial por chips de memoria ha trazado una línea divisoria entre quienes fabrican y quienes consumen. Micron, SK Hynix y Samsung acumulan ganancias históricas mientras Apple y Microsoft trasladan al consumidor final el peso de una escasez que no pueden absorber. Este ciclo —euforia para unos, erosión para otros— recuerda que en toda revolución tecnológica el valor se redistribuye antes de que el polvo se asiente.

  • La demanda de memoria para centros de datos de IA ha disparado los ingresos de Micron un 346% en un año, convirtiendo a fabricantes de chips en los grandes protagonistas del momento económico.
  • Las acciones de empresas como SanDisk y Western Digital se han multiplicado hasta un 800% y un 250% respectivamente, encendiendo las alarmas sobre una posible burbuja especulativa en el sector.
  • Apple y Microsoft, incapaces de seguir absorbiendo el encarecimiento de los componentes, anuncian subidas de precios de entre el 20% y el 30% en productos icónicos como el MacBook, el iPad y la Xbox.
  • Los mercados castigaron de inmediato a los fabricantes de dispositivos: Apple cayó más del 6% y Microsoft acumula ya un descenso anual cercano al 25%, reflejando la fractura en la cadena de valor tecnológica.
  • SK Hynix aprovecha la euforia inversora para preparar una salida a Bolsa en Estados Unidos que podría recaudar cerca de 29.400 millones de dólares, una de las mayores OPV de la historia.

La industria de semiconductores atraviesa una polarización sin precedentes: los fabricantes de chips de memoria acumulan ganancias históricas mientras sus clientes ven cómo sus márgenes se desmoronan. El motor de este desequilibrio es la demanda insaciable de los centros de datos de inteligencia artificial.

Micron Technology encarna el retrato del ganador. En su tercer trimestre fiscal, la empresa registró ingresos de 41.460 millones de dólares —frente a los 9.300 millones del mismo período del año anterior—, con un flujo de caja operativo que casi se duplicó en tres meses. Su CEO, Sanjay Mehrotra, atribuyó estos resultados al valor estratégico que la memoria ha adquirido en la era de la IA, respaldado por acuerdos plurianuales con grandes clientes. El mercado respondió con un salto del 18% en las acciones, que han triplicado su valor desde enero. El fenómeno se extendió al resto del sector: SK Hynix subió cerca de un 300%, SanDisk un 800% en lo que va de año, y Western Digital un 250%.

Esta euforia contrasta con el hundimiento que el sector vivió apenas tres años atrás, cuando Micron perdió casi 6.000 millones de dólares en un ejercicio marcado por el exceso de inventario y la caída de la demanda. Los chips de memoria son conocidos por sus ciclos violentos, y algunos analistas ya advierten sobre una posible burbuja. SK Hynix, sin embargo, aprovecha el momento para preparar una de las mayores ofertas públicas de la historia en Estados Unidos, con el objetivo de recaudar unos 29.400 millones de dólares.

La otra cara de esta bonanza la protagonizan Apple y Microsoft. Ambas compañías anunciaron aumentos de precios de entre el 20% y el 30% en productos como el MacBook, el iPad y la Xbox, argumentando que ya no pueden seguir protegiendo al consumidor del encarecimiento de los componentes. Los mercados respondieron con dureza: Apple cayó más del 6% y Microsoft prolonga un descenso anual que ronda el 25%. La cadena de valor tecnológica se ha fracturado, y el consumidor final comienza a sentir el peso de una revolución que, hasta ahora, parecía ocurrir lejos de su bolsillo.

La industria de semiconductores está viviendo un momento de extrema polarización. Mientras algunos fabricantes acumulan ganancias históricas, otros ven cómo sus márgenes se erosionan bajo el peso de costes que no pueden controlar. El culpable es la misma fuerza que impulsa el crecimiento: la demanda insaciable de chips de memoria para alimentar los centros de datos de inteligencia artificial.

Micron Technology es el retrato del ganador en este nuevo orden. A finales de mayo, la empresa cerró su tercer trimestre fiscal con ingresos de 41.460 millones de dólares, cifra que representa un salto vertiginoso respecto a los 23.860 millones del trimestre anterior y los 9.300 millones del mismo período hace un año. En doce meses, Micron ha multiplicado sus ingresos por 3,46. El flujo de caja operativo cuenta una historia similar: 25.390 millones de dólares frente a 11.900 millones hace tres meses. Mark Murphy, director financiero de la compañía, anunció que la empresa planea devolver el cien por cien de su excedente de efectivo a los accionistas. Para el cuarto trimestre, que cierra en agosto, Micron proyecta ingresos cercanos a los 50.000 millones de dólares, superando las expectativas de los analistas que estimaban 43.200 millones. Con esa cifra, Micron se convertiría en una compañía de 200.000 millones de dólares de capitalización.

Sanjay Mehrotra, presidente y CEO de Micron, describió estos números como reflejo del valor estratégico que la memoria ha adquirido en la era de la inteligencia artificial. Subrayó que la compañía está invirtiendo a niveles récord en tecnología y producción para satisfacer la demanda creciente, y destacó la importancia de los acuerdos plurianuales con clientes que proporcionan solidez y previsibilidad. El mercado respondió con entusiasmo: las acciones de Micron saltaron un 18% tras el anuncio, alcanzando máximos históricos. Desde principios de año, la empresa ha triplicado su valor. Otras compañías del sector de almacenamiento también se beneficiaron: Western Digital avanzó un 250%, SanDisk un 800% en lo que va de año (4.500% en los últimos doce meses), y Seagate un 255%. Entre los fabricantes asiáticos, SK Hynix subió casi un 300% desde enero, mientras que Samsung avanzó un 165%.

La euforia ha generado comentarios sobre una posible burbuja especulativa. Los mercados financieros han experimentado volatilidad considerable en los últimos días, con subidas y caídas pronunciadas. SK Hynix, aprovechando el interés inversor, anunció esta semana planes para una salida a Bolsa en Estados Unidos con el objetivo de recaudar aproximadamente 29.400 millones de dólares, una de las mayores ofertas públicas de la historia.

Este escenario contrasta radicalmente con el que estas empresas enfrentaban hace apenas tres años. En 2023, Micron y SK Hynix lidiaban con pérdidas severas causadas por una caída de la demanda. La industria estaba inundada de inventario, y Micron perdió casi 6.000 millones de dólares en aquel ejercicio fiscal. Los chips de memoria, componentes esenciales para que los ordenadores almacenen y gestionen datos, requieren inversiones de capital masivas y son conocidos por sus ciclos violentos de auge y caída.

La expansión de los centros de datos ha transformado completamente el sector. Qualcomm anunció esta semana que espera alcanzar más de 15.000 millones de dólares en ingresos por centros de datos para el año fiscal 2029, lo que convertiría este segmento en un negocio clave para una compañía tradicionalmente asociada a smartphones. Sin embargo, esta edad de oro para los fabricantes de memoria tiene víctimas claras: los clientes que compran los dispositivos finales.

Apple y Microsoft, dos de las mayores compañías de tecnología del mundo, anunciaron esta semana aumentos de precio sin precedentes en sus productos. Apple elevó los precios del MacBook y el iPad entre un 20% y un 30%, mientras que Microsoft hizo lo mismo con la Xbox. Apple explicó que la rápida expansión de los centros de datos de inteligencia artificial ha generado un incremento extraordinario en la demanda de memoria y almacenamiento, con fuertes subidas de precios. La compañía dirigida por Tim Cook señaló que hasta ahora había protegido a sus clientes de estos aumentos, pero ha llegado el momento en que necesita trasladarlos a los precios finales.

Los mercados castigaron severamente a estas compañías. Apple registró una caída superior al 6% en la sesión siguiente al anuncio de aumentos de precios, mientras que Microsoft cedió más del 3%, prolongando un descenso anual que ya ronda el 25%. La cadena de valor de la tecnología se ha fracturado: mientras los fabricantes de memoria celebran ganancias históricas, los constructores de dispositivos ven cómo sus márgenes se comprimen y sus clientes se enfrentan a productos más caros.

Los resultados financieros récord de Micron reflejan el valor estratégico de la memoria en la era de la IA
— Sanjay Mehrotra, presidente y CEO de Micron Technology
Apple protegió a sus clientes de estas subidas todo lo que pudo, pero ha llegado el momento en que necesita elevar los precios
— Apple, en comunicado sobre aumentos de precios
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué Micron triplicó sus ingresos en un año cuando hace tres años estaba perdiendo miles de millones?

Model

Porque el ciclo de la memoria cambió completamente. En 2023, había demasiada oferta y poca demanda. Ahora la inteligencia artificial ha creado una demanda tan voraz de chips de memoria que la oferta no puede seguir el ritmo. Es como pasar de una inundación a una sequía.

Inventor

¿Significa esto que Apple y Microsoft son víctimas de su propio éxito?

Model

No exactamente. Ellos ganaron dinero con la IA también, pero sus márgenes dependen de poder comprar componentes a precios razonables. Cuando esos precios se disparan, tienen que elegir: absorber la pérdida o subirle el precio al cliente. Eligieron lo segundo.

Inventor

¿Es sostenible que Micron devuelva el cien por cien de su excedente de efectivo a los accionistas?

Model

Solo si la demanda se mantiene. Micron está apostando a que los centros de datos seguirán expandiéndose indefinidamente. Si la demanda se ralentiza, volverán a los ciclos de auge y caída que conocen bien. Por eso hay advertencias sobre una burbuja.

Inventor

¿Qué pasa con los consumidores que compran un MacBook o un iPad?

Model

Pagan el precio de una escasez que no crearon. Apple dice que protegió a los clientes todo lo que pudo, pero llegó un límite. Es el costo de vivir en una economía donde la demanda de un sector puede transformar los precios de productos completamente diferentes.

Inventor

¿Podría esto cambiar en los próximos meses?

Model

Depende de si nuevos fabricantes de memoria pueden aumentar la producción lo suficientemente rápido. SK Hynix está recaudando dinero para eso. Pero estos chips requieren fábricas enormes y años para construirlas. Mientras tanto, el desequilibrio persiste.

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