CUT se declara en oposición al gobierno electo de Abelardo De la Espriella

Destripar a la izquierda y perseguir a la oposición, rasgos característicos del fascismo
La CUT caracteriza las políticas anunciadas por De la Espriella como autoritarias y antidemocráticas.

Apenas dos días después de que Abelardo De la Espriella obtuviera la presidencia de Colombia por un margen estrecho, la Central Unitaria de Trabajadores declaró su oposición formal al gobierno entrante, invocando soberanía, derechos laborales y el riesgo de un retroceso democrático. En la voz de su presidente Fabio Arias, el sindicato más grande del país no solo rechaza un resultado electoral, sino que convoca a una resistencia organizada ante lo que describe como la confluencia del neoliberalismo, la injerencia extranjera y la estigmatización de la disidencia. Es el momento en que una sociedad, aún contando los votos, ya comienza a trazar las líneas del conflicto que vendrá.

  • Con apenas 200.000 votos de diferencia, De la Espriella ganó la presidencia, pero la CUT advierte que esa victoria estrecha no le otorga mandato para desmantelar el Estado ni perseguir a la izquierda.
  • El sindicato acusa al presidente electo de haber acordado de antemano someterse a los intereses de Washington, señalando el Escudo de las Américas como prueba de una subordinación geopolítica inaceptable.
  • Las palabras del propio De la Espriella —que prometió 'destripar a la izquierda'— son citadas por Arias como evidencia de un autoritarismo que la CUT califica directamente de fascismo.
  • El temor económico es concreto: reducción del Estado, políticas neoliberales y el regreso de un modelo que, según el sindicato, solo produce desempleo y desigualdad.
  • La CUT no se limita a protestar: convoca a construir un gran frente amplio opositor que defienda derechos, soberanía y democracia durante todo el próximo gobierno.

Dos días después de que Abelardo De la Espriella ganara la segunda vuelta presidencial con una diferencia de apenas 200.000 votos sobre el candidato izquierdista Iván Cepeda, la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia anunció que se colocaría en la oposición al nuevo gobierno. Fabio Arias, presidente de la CUT, difundió un comunicado contundente en el que la organización sindical más grande del país rechazaba explícitamente la administración que está por comenzar.

El primer reproche fue geopolítico: la CUT acusó a De la Espriella de haber cultivado una relación de subordinación con el gobierno estadounidense, que respaldó públicamente su candidatura. El sindicato señaló el Escudo de las Américas —una iniciativa propuesta por el presidente electo— como un mecanismo para restablecer la dependencia de América Latina frente a los intereses de Washington.

El segundo frente fue político. Arias citó las propias palabras de De la Espriella, quien prometió 'destripar a la izquierda', y advirtió que el gobierno entrante ya anunciaba una política de estigmatización contra sindicatos, educadores, periodistas y sectores sociales. En el comunicado, esos rasgos fueron calificados sin rodeos como propios del fascismo.

El tercer motivo fue económico: la CUT rechazó los planes de reducción del Estado y las políticas neoliberales que De la Espriella ha prometido implementar, argumentando que traerán desempleo, desigualdad y pobreza, revirtiendo lo avanzado durante el gobierno Petro.

Frente a este panorama, Arias hizo un llamado a construir un gran frente amplio por la vida: una oposición coordinada que, más allá del desacuerdo, convoque a la movilización social y política para salvaguardar derechos, soberanía y democracia a lo largo de los próximos años.

Dos días después de que Abelardo De la Espriella ganara la segunda vuelta presidencial con 12,9 millones de votos frente a los 12,7 millones del candidato izquierdista Iván Cepeda, la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia anunció que se posicionaría en la oposición al próximo gobierno. Fabio Arias, presidente de la CUT, difundió un comunicado en el que la organización sindical más grande del país rechazaba explícitamente la administración que está por comenzar, marcando una ruptura clara con el resultado electoral que apenas había sido certificado.

La decisión de la CUT no fue sorpresiva en sus contornos generales —el sindicato había respaldado la candidatura de Cepeda durante la campaña— pero sí fue contundente en su tono y en la especificidad de sus acusaciones. Arias argumentó que el proyecto político de De la Espriella contradecía frontalmente las reformas sociales que había impulsado el gobierno de Gustavo Petro, así como la visión de Colombia como potencia mundial de la vida que había caracterizado ese período. Para la CUT, el voto del 21 de junio representaba un retroceso ideológico de magnitudes considerables.

El primer reproche que esgrimió Arias fue la relación que De la Espriella había cultivado con el gobierno estadounidense. Durante la campaña, el presidente de Estados Unidos había respaldado públicamente al candidato del movimiento Defensores de la Patria en varias ocasiones, un apoyo que la CUT interpretaba como evidencia de subordinación. El sindicato fue más allá: acusó al presidente electo de estar de acuerdo de antemano con las políticas estadounidenses y advirtió que su administración estaría marcada por una injerencia estadounidense abierta e inaceptable en los asuntos internos colombianos. Específicamente, la CUT señaló el Escudo de las Américas, una iniciativa que De la Espriella había propuesto, como un mecanismo para restablecer la subordinación de América Latina y el Caribe a los intereses geopolíticos de Washington.

El segundo pilar de la oposición de la CUT fue la acusación de que De la Espriella planeaba perseguir y estigmatizar a la izquierda y a la oposición política. Arias citó las propias palabras del presidente electo, quien había dicho que iba a destripar a la izquierda, una frase que el líder sindical interpretó como una declaración de intenciones autoritarias. La CUT amplió esta preocupación más allá del espectro político: señaló que De la Espriella ya estaba anunciando una política de estigmatización contra el sindicalismo, contra Fecode (la federación de educadores), contra periodistas y contra otros sectores sociales. En el comunicado, Arias caracterizó estos rasgos como propios del fascismo.

El tercer motivo de oposición fue económico. Arias acusó a De la Espriella de haber sostenido repetidamente que reduciría significativamente el tamaño del Estado e implementaría políticas neoliberales. Para la CUT, estas medidas traerían consigo desempleo, desigualdad y pobreza en Colombia, perpetuando un modelo que el gobierno Petro había intentado transformar.

Frente a este panorama, Arias hizo un llamado a la construcción de lo que denominó un gran frente amplio por la vida. La intención era clara: organizar una oposición coordinada que pudiera enfrentar al gobierno De la Espriella y, según el comunicado, salvaguardar los derechos, la soberanía y la democracia en el país. No era simplemente una declaración de desacuerdo, sino una convocatoria a la movilización política y social que se extendería a lo largo de los próximos años.

La CUT declara su oposición al próximo gobierno de Abelardo de la Espriella. Primero por su subordinación al gobierno de los Estados Unidos
— Fabio Arias, presidente de la CUT
Esta política de estigmatización ya está siendo anunciada por el señor Abelardo De la Espriella contra el sindicalismo, Fecode, los periodistas y otros sectores sociales y políticos
— Comunicado de la CUT
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué la CUT decidió oponerse públicamente apenas dos días después de los resultados, en lugar de esperar a que De la Espriella asumiera el cargo?

Model

Porque para la CUT, la oposición no es una posición que se adopte después de que un gobierno comience a gobernar. Es una declaración de principios. Al anunciar su posición inmediatamente, el sindicato estaba señalando que sus diferencias con De la Espriella no son tácticas sino fundamentales.

Inventor

¿Cuál es la diferencia real entre decir que De la Espriella está subordinado a Estados Unidos y simplemente desaprobar su política exterior?

Model

La subordinación implica una pérdida de soberanía, una entrega de la capacidad de decisión propia. Para la CUT, no se trata solo de que De la Espriella tenga una relación cercana con Washington, sino de que esa relación determina sus políticas internas. El Escudo de las Américas es el ejemplo concreto: la CUT lo ve como un instrumento de control geopolítico, no como una alianza entre iguales.

Inventor

¿Qué tan real es el riesgo de persecución política que la CUT está describiendo?

Model

La CUT está tomando en serio las propias palabras de De la Espriella. Cuando un candidato dice públicamente que va a destripar a la izquierda, los sindicatos y los movimientos sociales tienen razón en tomarlo literalmente. La historia de América Latina muestra que estas promesas de campaña a menudo se cumplen.

Inventor

¿Es posible que la CUT esté exagerando la amenaza para mantener su relevancia política después de una derrota electoral?

Model

Es posible, pero también es posible que la CUT esté viendo con claridad lo que otros prefieren no ver. La oposición política no es un lujo; es una función democrática. Que la CUT haya perdido esta elección no invalida su capacidad de análisis sobre lo que viene.

Inventor

¿Qué significa en la práctica ese frente amplio por la vida que Arias está convocando?

Model

Significa reunir a todos los sectores que se sienten amenazados por el gobierno De la Espriella: sindicatos, movimientos sociales, sectores de la izquierda política, defensores de derechos humanos. No es un partido político, sino una coalición de resistencia. Su efectividad dependerá de si esos sectores logran coordinarse o si cada uno actúa por su cuenta.

Quieres la nota completa? Lee el original en ELHERALDO.CO ↗
Contáctanos FAQ