Durante una década, investigadores de seis países europeos siguieron a más de mil niños para descubrir que el aire que respiran en sus escuelas no solo afecta sus pulmones, sino que moldea silenciosamente su metabolismo. El estudio revela que la exposición prolongada a partículas finas y dióxido de nitrógeno en la infancia se asocia con un mayor riesgo de síndrome metabólico, precursor de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. No es el episodio puntual de smog lo que daña, sino la acumulación invisible de años de aire contaminado, especialmente en el lugar donde los niños deberían fl
La contaminación atmosférica en la infancia aumenta el riesgo de síndrome metabólico
Millones de niños expuestos a contaminación atmosférica enfrentan mayor riesgo de desarrollar síndrome metabólico y enfermedades crónicas en etapas posteriores de la vida.