España atraviesa una de las tensiones habitacionales más profundas de su historia reciente: no es que no se construya, sino que el ritmo de la construcción no alcanza a acompañar el crecimiento de los hogares. Según BBVA Research, el país acumulará un déficit cercano a 800.000 viviendas para 2027, una brecha que refleja décadas de desajuste estructural entre la velocidad del mercado inmobiliario y la velocidad de la vida humana. Mientras los precios suben y las políticas públicas llegan tarde y cortas, cientos de miles de personas —españolas y migrantes— quedan atrapadas en un mercado que no t
La construcción de viviendas solo cubrirá el 52% de la demanda prevista hasta 2027
El déficit de vivienda afecta directamente a cientos de miles de españoles y migrantes que no encuentran acceso a vivienda asequible, agravando la crisis habitacional.