España celebra cifras récord de visados de obra nueva, pero la construcción representa apenas el 5,4% del PIB, el mismo peso que en los años más oscuros de la crisis inmobiliaria. El crecimiento demográfico supera con creces al ritmo constructor, ensanchando una brecha que el Banco de España cifra en más de 750.000 viviendas. Dos legislaturas completas han transcurrido sin que el país logre orientar más recursos reales hacia la edificación, mientras cientos de miles de personas permanecen atrapadas entre la necesidad de un hogar y la imposibilidad de encontrarlo.
La construcción apenas crece: su aporte al PIB sigue estancado como en 2013
El déficit de vivienda afecta a cientos de miles de españoles que no pueden emanciparse ni formar hogares por la crisis habitacional.