En el pulso entre el dinero y el hogar, las hipotecas españolas han alcanzado su nivel más alto en año y medio, empujadas por un euríbor en ascenso y un Banco Central Europeo que ha acelerado su política de tipos. Mientras los bancos invocan la rentabilidad perdida para justificar el encarecimiento, el regulador de la competencia examina si esa sintonía entre entidades es fruto del mercado o de algo más deliberado. España sigue siendo tierra de hipotecas baratas en el mapa europeo, pero esa ventaja se estrecha mes a mes, y los próximos capítulos apuntan a nuevas subidas.