Podríamos necesitar una baja del tipo 'Día de la Liberación' antes de llegar al fondo
Durante nueve meses, Wall Street navegó las tormentas políticas de Washington con una brújula sencilla: Trump amenaza, los mercados caen un poco, Trump cede. Esa convicción —bautizada el 'TACO trade'— comenzó a agrietarse esta semana cuando el presidente escaló sus ambiciones sobre Groenlandia y lanzó nuevas amenazas arancelarias contra Europa, provocando la mayor sacudida bursátil del año. Lo que está en juego no es solo una estrategia de inversión, sino la pregunta más profunda de si los mercados pueden seguir funcionando como freno al poder ejecutivo cuando ese poder decide no frenar.
- El S&P 500 borró todas sus ganancias de 2026 en una sola jornada, con una caída del 2.1% que encendió alarmas en mercados que llevaban meses ignorando las señales de peligro.
- El oro alcanzó un récord histórico y el VIX saltó a su nivel más alto desde noviembre, revelando que los inversores estaban peligrosamente expuestos justo cuando estalló la volatilidad.
- La paradoja central del 'TACO trade' se volvió imposible de ignorar: si los mercados no entran en pánico, Trump no siente presión para retroceder, lo que convierte la calma en combustible para la próxima escalada.
- Analistas advierten que las ambiciones de Trump sobre Groenlandia parecen más arraigadas que cualquier amenaza arancelaria anterior, sugiriendo que esta vez el guión podría no repetirse.
- Un leve rebote en los futuros del miércoles genera más inquietud que alivio: si los mercados se recuperan demasiado pronto, Trump podría interpretar la señal como luz verde para ir más lejos.
Durante nueve meses, Wall Street apostó por una estrategia tan simple como audaz: ignorar las amenazas más extremas de la Casa Blanca. La llamaron el 'TACO trade' —Trump Always Chickens Out— y funcionó. Nació tras el episodio de los aranceles globales de abril, cuando Trump los revirtió bajo presión del mercado. Los operadores aprendieron la lección: cuando Trump amenaza, compren activos de riesgo y esperen a que ceda.
Pero toda estrategia tiene un talón de Aquiles. Si los inversores no entran en pánico, tampoco se producen los colapsos que obligan a Trump a retroceder. El martes pasado, ese círculo comenzó a romperse. El presidente anunció su impulso por controlar Groenlandia y lanzó amenazas arancelarias contra aliados europeos. El S&P 500 cayó 2.1%, borrando todas las ganancias de 2026. El dólar se desplomó, la volatilidad saltó y el oro alcanzó un récord histórico. Marko Papic, de BCA Research, lo dijo sin rodeos: los mercados podrían necesitar una caída del tipo 'Día de la Liberación' antes de que Trump sienta suficiente dolor para retroceder.
Lo que distingue esta ofensiva es su escala y persistencia. El S&P 500 casi ha duplicado su valor desde los mínimos de 2022 y opera cerca de máximos históricos, dejando poco margen de error. Las coberturas contra caídas estaban en mínimos de años justo cuando estalló la volatilidad. Matt Maley, de Miller Tabak, advirtió que quienes creen que Trump cederá con Groenlandia como lo hizo en el pasado probablemente estén cometiendo un error grave.
La pregunta que obsesiona a Wall Street es si el 'TACO trade' sigue siendo viable. Los inversores extranjeros cubren su exposición cambiaria pero mantienen crédito estadounidense, señal de que pocos abandonan los activos de EE.UU. pese a la incertidumbre. Sin embargo, el VIX y otros indicadores sugieren que los mercados aún no han incorporado plenamente el riesgo de que Trump no ceda esta vez. Si los mercados rebotan sin haber caído lo suficiente para asustarlo, la próxima amenaza podría ser aún más agresiva. En algún momento, la apuesta de que Trump siempre se acobarda tendrá que enfrentar a un presidente que no lo hace.
Durante nueve meses, los inversores de Wall Street han apostado por una estrategia tan simple como audaz: ignorar las amenazas más extremas que sale de la Casa Blanca. La llamaron el "TACO trade" —acrónimo de "Trump Always Chickens Out", Trump siempre se acobarda— y funcionó. Surgió después de que el presidente desplegara aranceles globales en abril del año pasado y luego, bajo presión del mercado, los revirtiera. Los operadores aprendieron la lección: cuando Trump amenaza, compren activos de riesgo. El mercado lo castigará lo suficiente como para que él ceda.
Pero toda estrategia tiene un talón de Aquiles. Si los inversores no entran en pánico cada vez que Trump anuncia una acción política agresiva, entonces tampoco se producen los colapsos violentos que lo asustan y lo obligan a retroceder. Es un círculo vicioso. El martes pasado, ese círculo comenzó a romperse. Trump anunció su impulso por tomar el control de Groenlandia, acompañado de amenazas de aranceles contra aliados europeos. Los mercados reaccionaron con fuerza: el S&P 500 retrocedió 2.1%, borrando todas las ganancias que había acumulado en 2026. El dólar se desplomó. La volatilidad saltó. El oro alcanzó un récord histórico. Fue la señal más clara hasta ahora de que el "TACO trade" ofrecería menos protección de la que los inversores creían tener.
Lo que hace que esta ofensiva sea diferente es la escala y la persistencia. Los mercados están ahora mucho más altos que en la primavera pasada, cuando ocurrió el episodio de los aranceles. El S&P 500 casi ha duplicado su nivel desde los mínimos de 2022 y se mantiene cerca de máximos históricos, lo que deja menos margen de error. Al mismo tiempo, las coberturas contra una caída de las acciones habían descendido a algunos de los niveles más bajos en años. Los inversores estaban expuestos justo cuando estalló la volatilidad. Marko Papic, estratega jefe de BCA Research, lo expresó sin rodeos: "¿Esto es simplemente TACO otra vez? Absolutamente. Pero creo que podríamos necesitar una baja del tipo 'Día de la Liberación' antes de llegar al fondo". En otras palabras, los mercados podrían necesitar caer mucho más profundamente para que Trump sienta el dolor lo suficiente como para retroceder.
Algunos analistas sugieren que la escalada de tensión con Europa sirve a múltiples propósitos, incluyendo desviar la atención de problemas internos. Una decisión inminente de la Corte Suprema sobre la autoridad de Trump para imponer aranceles podría tener amplias consecuencias. Pero lo que distingue la situación actual es que las ambiciones de Trump sobre Groenlandia parecen especialmente arraigadas. Matt Maley, estratega jefe de mercado en Miller Tabak + Co., advirtió que "quienes creen que retrocederá con Groenlandia como lo ha hecho en el pasado probablemente estén cometiendo un error". Esto sugiere que esta no es una amenaza de negociación típica que desaparecerá cuando los mercados caigan lo suficiente.
La pregunta que ahora obsesiona a Wall Street es si el "TACO trade" sigue siendo viable. Ed Al-Hussainy, gestor de cartera en Columbia Threadneedle, señaló que los inversores han incorporado la expectativa de una retirada de Trump en la forma en que reaccionan a los shocks de política. "Si no existiera TACO", dijo, "veríamos rendimientos de los bonos del Tesoro más bajos por una búsqueda de refugio y un salto mucho mayor de la volatilidad". Los inversores extranjeros están cubriendo su exposición cambiaria pero siguen manteniendo crédito estadounidense, una señal de que pocos están abandonando los activos de EE.UU. incluso en medio de la incertidumbre política. Esa confianza ayuda a explicar por qué las primas de riesgo siguen comprimidas pese al aumento de la incertidumbre.
Pero la confianza tiene límites. El VIX, un indicador de las oscilaciones esperadas del mercado accionario, saltó a su nivel más alto desde noviembre. El skew, o la prima que pagan los inversores para asegurarse contra caídas abruptas, sigue solo moderadamente elevada pese al salto del martes. El VVIX, un indicador de la volatilidad de la volatilidad, se mantiene muy por debajo de los picos observados en las ventas de abril, octubre y noviembre. Esto sugiere que los mercados aún no han incorporado plenamente el riesgo de que Trump no ceda esta vez. La venta masiva de bonos japoneses de largo plazo —vinculada a cambios en las expectativas de inflación en Tokio— reavivó las preocupaciones sobre los costos globales de financiamiento, añadiendo otra capa de complejidad a un panorama ya frágil.
Lo que está en juego es si la creencia de que Trump siempre retrocede puede sobrevivir a una prueba más severa. Los futuros de acciones de EE.UU. apuntaban a un leve rebote el miércoles, lo que sugiere que la venta masiva del martes podría no tener demasiada persistencia. Pero eso podría ser exactamente el problema. Si los mercados rebotan sin haber caído lo suficiente como para asustar a Trump, entonces la próxima amenaza podría ser aún más agresiva. Y la próxima después de esa. En algún momento, la apuesta de que Trump siempre se acobarda tendrá que enfrentar un presidente que no lo hace.
Notable Quotes
¿Esto es simplemente TACO otra vez? Absolutamente. Pero creo que podríamos necesitar una baja del tipo 'Día de la Liberación' antes de llegar al fondo.— Marko Papic, estratega jefe de BCA Research
Quienes creen que retrocederá con Groenlandia como lo ha hecho en el pasado probablemente estén cometiendo un error.— Matt Maley, estratega jefe de mercado en Miller Tabak + Co.
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué los inversores creían que Trump retrocedería? ¿Qué pasó en abril que los convenció?
En abril del año pasado, Trump desplegó aranceles globales pero luego los revirtió bajo presión del mercado. Los inversores vieron eso como un patrón: amenaza, mercado cae, Trump cede. Así nació el TACO trade.
Entonces, ¿por qué esta vez es diferente? ¿Qué tiene Groenlandia que no tenían los aranceles?
Groenlandia parece más personal, más ideológica. Los analistas dicen que Trump está más arraigado en esto. Además, los mercados están en máximos históricos ahora, no en mínimos como en abril. Hay menos margen de error.
¿Qué necesitaría pasar para que Trump retroceda esta vez?
Según los estrategas, los mercados tendrían que caer mucho más profundamente. Una caída "tipo Día de la Liberación", como dijo uno de ellos. Pero si eso no ocurre, entonces Trump podría seguir adelante.
¿Y si Trump no retrocede? ¿Qué pasa con los inversores que apostaron a que lo haría?
Pierden. Y no solo pierden dinero. El sistema de confianza que ha mantenido los mercados relativamente estables se quiebra. Las primas de riesgo subirían. La volatilidad se dispararía. Sería un reajuste fundamental.
¿Hay algo que sugiera que Trump podría retroceder?
No mucho. Los analistas advierten que quienes creen que retrocederá con Groenlandia "probablemente estén cometiendo un error". Es diferente a las amenazas anteriores.
Entonces, ¿cuál es el siguiente movimiento?
Esperar. Ver si los mercados caen lo suficiente como para asustar a Trump, o si él sigue adelante. Cualquiera de los dos escenarios cambia el juego.