En las horas nocturnas del jueves, Kuwait se convirtió una vez más en escenario de la tensión que sacude el Golfo Pérsico, cuando sus defensas aéreas interceptaron una oleada de misiles y drones iraníes dirigidos, según fuentes vinculadas a Teherán, contra instalaciones militares estadounidenses en suelo kuwaití. Sin víctimas ni daños que lamentar, el episodio no es un hecho aislado sino un eslabón más en una cadena de ofensivas que ya ha cobrado vidas en Jordania e Irak, y que ahora amenaza también infraestructura civil en toda la región. Los países del Golfo, unidos en su condena, observan c