Desde Pyongyang, Kim Jong Un convocó a la cúpula del poder norcoreano para reafirmar que 2026 no es un año ordinario: es el primer eslabón de un plan quinquenal que el régimen ha elevado a la categoría de prueba histórica. En una reunión del Buró Político con presencia militar y civil, el líder reconoció desviaciones en el camino pero insistió en que la voluntad política puede doblar cualquier obstáculo. Como tantas veces en la historia de los estados de partido único, la economía se convierte en escenario donde se libra una batalla más profunda: la de la legitimidad y la supervivencia del sis