En las profundidades de la tierra china, una esfera de cristal y luz ha comenzado a escuchar el susurro más antiguo del cosmos: el de los neutrinos, partículas que atraviesan la materia como fantasmas y que, sin embargo, guardan en su transformación silenciosa las claves de cómo nació el universo. El Observatorio JUNO, activo desde hace apenas diez meses, ha publicado en Nature sus primeras mediciones de precisión sobre la oscilación de estas partículas, acercando a la humanidad a resolver uno de los misterios más profundos de la física: cuál de sus tres formas pesa más y qué nos dice eso sobr