En el cruce entre la ley y la política, un juez federal recordó a la administración Trump que incluso las decisiones sobre ladrillos y oficinas deben seguir el cauce de los procedimientos establecidos. El juez Theodore Chuang bloqueó el traslado de la sede del FBI al edificio Ronald Reagan en Washington, reafirmando que el proyecto aprobado en Greenbelt, Maryland, sigue siendo el camino legal. La disputa, que lleva más de una década enraizada en inversiones estatales y rivalidades regionales, ilustra cómo la arquitectura del poder —literal y figurada— rara vez se mueve sin consecuencias.