En las salas de urgencias de Ciudad Ho Chi Minh, una verdad incómoda se repite con creciente frecuencia: el infarto de miocardio ya no es una enfermedad de la vejez. Hombres en sus treinta años, algunos sin historial clínico previo, colapsan bajo el peso acumulado de noches sin dormir, cigarrillos, estrés laboral y dietas que erosionan silenciosamente el corazón. Lo que estos casos revelan no es solo una crisis de salud pública, sino una pregunta más profunda sobre el precio que las sociedades modernas cobran al cuerpo joven cuando el rendimiento se convierte en el único valor.
Jóvenes de Ciudad Ho Chi Minh sufren infartos agudos: alerta sobre estilos de vida poco saludables
Múltiples jóvenes hospitalizados con riesgo de muerte por infarto agudo de miocardio; antecedentes familiares de fallecimientos por la misma enfermedad documentados en casos presentados.