En el cruce entre la pantalla y la ciencia, el meteorólogo José Bianco eligió romper el silencio para señalar una grieta que pocos en la televisión argentina se atreven a nombrar: la distancia entre quienes presentan el tiempo y quienes realmente lo estudian. Su salida de TN por roces con la conducción abrió una conversación más profunda sobre credenciales, confianza pública y la ausencia de marcos legales que protejan tanto a los profesionales como a las audiencias. En un país donde el pronóstico del tiempo llega a millones de hogares cada día, la pregunta sobre quién tiene derecho a darlo no