En el verano de 2026, la casa de análisis Jefferies amplía su confianza en CaixaBank elevando su precio objetivo a 14 euros, una señal de que, incluso cuando un banco cotiza a múltiplos exigentes, el crecimiento sostenido puede justificar la prima que el mercado le exige. La proyección de un beneficio neto que casi alcanza los 8.500 millones de euros en 2028 y un dividendo que crece un 50% en tres años sitúa a la entidad española como una excepción dentro del sector bancario europeo. En el fondo, el debate no es solo sobre números: es sobre si el mercado ha sabido leer correctamente el potenci