No se puede negar la historia, aunque haya acercamiento político
En la historia de las alianzas políticas, el pasado rara vez se borra con facilidad. El presidente Javier Milei reafirmó esta semana que el reperfilamiento de deuda en pesos ocurrido durante el gobierno de Mauricio Macri constituye, a su juicio, una estafa, y que ningún acuerdo político futuro con el PRO puede construirse sobre el silencio de esa memoria. La reconciliación, sugiere Milei, es posible, pero solo si la verdad histórica permanece intacta como cimiento.
- Milei no solo mantiene su calificación de 'estafa' para el reperfilamiento macrista, sino que la intensifica con una lógica simple: quien presta dinero y no lo recupera ha sido víctima de un engaño.
- La tensión con Macri se profundiza porque Milei suma al reperfilamiento otras críticas: el impuesto a la renta financiera y la interferencia de la Jefatura de Gabinete sobre el Banco Central durante Cambiemos.
- A pesar del choque retórico, Milei mantiene la puerta abierta para dirigentes del PRO dispuestos a sumarse a su proyecto, ofreciendo una 'tabula rasa' condicionada.
- La condición es inamovible: el acercamiento político no puede implicar negar la historia, convirtiendo la memoria del pasado en moneda de negociación.
- Milei rechaza cualquier lectura que interprete sus declaraciones como un giro de postura, insistiendo en que simplemente describe hechos y trasladando la carga de la prueba a quienes lo cuestionan.
El presidente Javier Milei no dio marcha atrás. En una entrevista reciente, cuando se le señaló que su tono hacia Mauricio Macri había endurecido, respondió con una pregunta: '¿El reperfilamiento existió o no existió?'. Para Milei, la palabra 'estafa' no es un ataque político sino una descripción precisa: si alguien presta dinero y no lo recupera, eso tiene un nombre.
A las críticas sobre el reperfilamiento de deuda en pesos, Milei sumó cuestionamientos al impuesto a la renta financiera y a la intervención de la Jefatura de Gabinete sobre la política monetaria del Banco Central durante la gestión de Cambiemos. Cada punto, según su visión, forma parte de un registro histórico que no puede ser ignorado ni suavizado.
Sin embargo, el Presidente dejó en claro que las puertas de su proyecto político siguen abiertas para dirigentes del PRO. 'Todos los que quieran apoyar este cambio son siempre bienvenidos', afirmó, pero añadió de inmediato una condición: ese acercamiento 'no implica negar la historia'. La 'tabula rasa' que ofrece a posibles aliados existe, pero solo para quienes acepten los hechos tal como ocurrieron.
Al cierre de la entrevista, Milei rechazó que sus palabras reflejaran un cambio de postura. '¿Estoy mintiendo?', preguntó retóricamente, devolviendo la responsabilidad a quienes lo interpelan. Para el Presidente, hablar con precisión sobre el pasado no es confrontación: es simplemente decir la verdad.
El presidente Javier Milei no retrocedió en sus críticas hacia Mauricio Macri durante una entrevista reciente. Cuando se le preguntó sobre el cambio de tono respecto del expresidente, Milei defendió sin titubeos el uso de la palabra "estafa" para describir el reperfilamiento de deuda en pesos que ocurrió durante el gobierno de Cambiemos. "¿El reperfilamiento existió o no existió?", respondió con una pregunta cuando le señalaron que anteriormente no había sido tan duro en sus declaraciones.
La posición del mandatario fue clara: si alguien presta dinero y no lo devuelve, eso tiene un nombre específico. Milei no solo cuestionó el reperfilamiento en sí, sino que también criticó el impuesto a la renta financiera implementado en esa época y la intervención que ejerció la Jefatura de Gabinete sobre la política monetaria del Banco Central durante la gestión macrista. Cada uno de estos puntos, según su perspectiva, constituía un hecho histórico que no podía ser negado.
Sin embargo, el Presidente matizó su postura al aclarar que mantiene abiertas las puertas para incorporar a dirigentes del PRO que deseen acompañar su proyecto político. "Nosotros todos los que quieran seguir sosteniendo y apoyando este cambio, son siempre bienvenidos", expresó. Pero inmediatamente agregó una condición fundamental: ese acercamiento político "no implica negar la historia". La frase resumía su posición: la reconciliación con el PRO era posible, pero no a costa de reescribir el pasado.
Cuando se le preguntó si seguía vigente la idea de "tabula rasa" —una especie de borrón y cuenta nueva para quienes lo apoyen— Milei respondió afirmativamente, pero con la misma salvedad. "Obviamente, para la gente de bien y que quiere un país mejor siempre hay tabula rasa. Pero no se puede negar la historia", reiteró. La insistencia en este punto sugería que para Milei, la memoria de lo ocurrido durante Cambiemos era un elemento no negociable en cualquier acuerdo político futuro.
Al cierre de la entrevista, el Presidente rechazó cualquier sugerencia de que sus declaraciones respondieran a un cambio de postura política. Insistió en que simplemente estaba describiendo hechos. "¿Estoy mintiendo?", preguntó retóricamente, como si la verdad de sus palabras fuera evidente por sí sola. Con esa pregunta, Milei trasladaba la carga de la prueba a sus interlocutores: si lo que decía era falso, que lo demostraran. Si era verdadero, entonces no había razón para suavizar el lenguaje ni para disimular lo que había sucedido.
Notable Quotes
Si vos le prestás plata a alguien y no te la devuelven, ¿cómo se llama?— Javier Milei
Nosotros todos los que quieran seguir sosteniendo y apoyando este cambio, son siempre bienvenidos. Pero eso no implica negar la historia— Javier Milei
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué insiste tanto en llamar "estafa" al reperfilamiento? ¿No podría usar una palabra menos confrontacional?
Porque si no devolvés lo que tomaste prestado, eso es lo que es. No se trata de suavizar las palabras; se trata de nombrar los hechos como son.
Pero al mismo tiempo dice que está abierto a trabajar con el PRO. ¿No es contradictorio criticar tan duramente a Macri y luego invitarlo a su proyecto?
No es contradicción. Puedo reconocer lo que pasó sin negar la posibilidad de que alguien cambie de rumbo. Lo que no puedo hacer es fingir que eso nunca ocurrió.
¿Y qué pasa con esa idea de "tabula rasa"? ¿Sigue siendo válida o quedó subordinada a la memoria histórica?
Sigue siendo válida, pero con una condición: para los que quieren un país mejor. Y eso incluye no mentirse sobre el pasado. No es borrar la historia; es construir sobre la verdad de lo que fue.
¿Cree que el PRO está dispuesto a aceptar esos términos?
Eso ya no es mi pregunta. Yo puse las cartas sobre la mesa. Ahora depende de ellos si quieren jugar con esas reglas.