Japón registra cifra histórica de 332 muertes en accidentes de montaña durante 2025

332 personas fallecidas o desaparecidas en accidentes de montaña durante 2025, además de 1.480 heridos y aproximadamente 1.811 personas rescatadas ilesas.
Perderse en la ruta sigue siendo el peligro más frecuente, responsable de casi un tercio de todos los accidentes
La desorientación es la causa principal de incidentes en montaña, superando a tropiezos, caídas y agotamiento físico.

Las montañas de Japón, escenario de búsqueda y contemplación para millones de personas, se han convertido también en el lugar donde una tendencia silenciosa alcanzó en 2025 su punto más grave: 332 muertos o desaparecidos entre 3.623 accidentados, cifra récord que la Agencia Nacional de Policía atribuye al envejecimiento de quienes practican el montañismo y al crecimiento sostenido de esta actividad recreativa. El dato no es solo estadístico; es el reflejo de una sociedad que envejece sin abandonar su vínculo con la naturaleza, y que enfrenta ahora la pregunta de cómo proteger ese vínculo sin extinguirlo.

  • Japón registró en 2025 su mayor cifra histórica de muertes en montaña: 332 fallecidos o desaparecidos, 32 más que el año anterior, en una tendencia que casi ha duplicado los incidentes desde principios de la década de 2010.
  • El envejecimiento de los montañistas agrava el riesgo: el 91,6% de los muertos o desaparecidos tenía 40 años o más, y dos de cada tres superaba los 60, lo que convierte la demografía en uno de los factores más determinantes del problema.
  • Desorientarse en la ruta, tropezar y el agotamiento físico explican más de la mitad de los accidentes, señalando que la preparación insuficiente sigue siendo la brecha más crítica entre la montaña y quienes la frecuentan.
  • Los visitantes extranjeros suman 174 incidentes en 2025, el máximo desde que se lleva este registro en 2018, evidenciando que el turismo de montaña internacional crece al mismo ritmo que sus riesgos.
  • Los sistemas de rescate funcionan —cerca de la mitad de los afectados fueron evacuados ilesos— pero la presión sobre las autoridades aumenta: más practicantes, más mayores, y un territorio que no perdona la improvisación.

La Agencia Nacional de Policía de Japón publicó cifras que marcan un punto de inflexión en la seguridad de sus montañas. Durante 2025, 3.623 personas resultaron accidentadas en entornos de montaña, y 332 de ellas murieron o desaparecieron, superando cualquier registro anterior. Comparado con 2024, hubo 32 muertes adicionales y 176 incidentes más. La tendencia es clara: a principios de la década de 2010 los casos anuales rondaban los 2.000; hoy casi se han duplicado, con solo una pausa breve durante la pandemia.

El montañismo recreativo —senderismo, esquí de travesía, barranquismo— concentró el 79,1% de los accidentes. La causa más frecuente fue desorientarse en la ruta (30,9%), seguida de tropiezos (19,2%), resbalones y caídas (17,3%), agotamiento (9,8%) y enfermedades (8,1%). Detrás de estos números hay un factor demográfico que lo atraviesa todo: el 75,6% de los accidentados tenía 40 años o más, y entre los fallecidos esa proporción ascendía al 91,6%, con dos tercios superando los 60 años.

Geográficamente, Nagano encabezó los incidentes con 358 casos, seguida por Hokkaidō y Yamanashi. La cordillera de Hotaka registró un aumento del 38,3% respecto al promedio de los cinco años anteriores. Incluso el monte Takao, accesible y popular entre los excursionistas de Tokio, sumó 106 afectados. Los visitantes extranjeros también aparecen con fuerza: 174 incidentes y 246 personas involucradas, el máximo desde que se lleva este registro en 2018.

La mayoría de quienes se accidentan sobreviven —cerca de la mitad son rescatados ilesos—, lo que habla bien de los sistemas de emergencia. Pero el desafío que enfrentan las autoridades es más complejo que el rescate: cómo mejorar la seguridad en una actividad que millones de japoneses practican y valoran, en un país donde la población que sube a las montañas es cada vez mayor y, por ello, más vulnerable.

La Agencia Nacional de Policía de Japón acaba de publicar cifras que pintan un cuadro inquietante de la seguridad en las montañas del país. Durante 2025, un total de 3.623 personas resultaron accidentadas en la montaña, y 332 de ellas murieron o desaparecieron. Estos números representan un récord histórico: 32 muertes más que el año anterior, 266 personas accidentadas adicionales, y 176 incidentes más que en 2024. Los números crudos cuentan una historia de riesgo creciente en un territorio que millones de japoneses visitan cada año en busca de recreación.

La magnitud del problema se vuelve más clara cuando se observa la trayectoria de los últimos años. A principios de la década de 2010, los incidentes anuales rondaban los 2.000 casos. Hoy, esa cifra casi se ha duplicado. Con la excepción de un breve respiro durante la pandemia de COVID-19, la tendencia ha sido consistentemente hacia arriba. Los expertos atribuyen este aumento a dos factores principales: más personas están adoptando el montañismo como actividad de ocio, y entre quienes lo practican, la edad promedio ha subido considerablemente. El montañismo recreativo, que incluye senderismo, esquí de travesía y barranquismo, representó el 79,1% de todos los accidentes en 2025. La recolección de plantas silvestres y setas fue la segunda actividad más peligrosa, con el 6,5% de los incidentes.

La causa más frecuente de estos accidentes es desorientarse en la ruta, responsable del 30,9% de los casos. Le siguen los tropiezos con el 19,2%, los resbalones y caídas al vacío con el 17,3%, el agotamiento físico con el 9,8%, y las enfermedades con el 8,1%. Estos números sugieren que muchos accidentes podrían prevenirse con mejor preparación, equipo adecuado y conocimiento del terreno. Sin embargo, la demografía de quienes se accidentan revela un desafío más profundo: el envejecimiento de la población montañera. De las 3.623 personas afectadas, el 75,6% tenía 40 años o más. Entre los fallecidos y desaparecidos, esta proporción era aún más pronunciada: el 91,6% de las 332 muertes correspondió a personas de 40 años o más, y el 66,6% a mayores de 60 años.

Geográficamente, la prefectura de Nagano registró el mayor número de incidentes con 358 casos, seguida por Hokkaidō con 199 y Yamanashi con 192. Un aumento particularmente notable ocurrió en la cordillera de Hotaka, donde 78 personas se accidentaron en 2025, un incremento del 38,3% respecto al promedio de los cinco años anteriores. El monte Takao, cerca de Tokio, también mostró un aumento del 4,5%, con 106 personas afectadas, a pesar de su baja altitud y su popularidad como destino de excursionismo accesible.

La presencia de visitantes extranjeros en estos accidentes también está creciendo. En 2025 se registraron 174 incidentes que involucraron a turistas internacionales, afectando a 246 personas, de las cuales 6 murieron o desaparecieron. Estos números marcan el máximo registrado desde que comenzó a llevarse este registro en 2018, sugiriendo que el turismo de montaña internacional está en expansión y que los visitantes extranjeros enfrentan riesgos similares a los de la población local.

Los datos revelan también que la mayoría de quienes se accidentan logran sobrevivir. Aproximadamente la mitad de los afectados fueron rescatados ilesos, cerca del 40% fueron evacuados con heridas, y menos del 10% resultaron muertos o desaparecidos. Esto indica que los sistemas de rescate funcionan, pero también subraya la importancia de la prevención. Con una población montañera cada vez más envejecida y un número creciente de personas practicando estas actividades, las autoridades enfrentan el desafío de mejorar la seguridad sin desalentar una actividad que millones de japoneses disfrutan.

El montañismo, incluyendo senderismo, esquí de travesía y barranquismo, representó el 79,1% de todos los accidentes
— Agencia Nacional de Policía de Japón
Desde principios de la década de 2010, los incidentes han mantenido una tendencia al alza prácticamente continua, excepto durante la pandemia de COVID-19
— Análisis de datos de la Agencia Nacional de Policía
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué crees que el montañismo recreativo se ha vuelto tan popular en Japón en los últimos años?

Model

Creo que es una combinación de factores. La vida urbana es estresante, y la montaña ofrece escape. Además, con mejores carreteras y transporte, las montañas se volvieron más accesibles. Y cuando algo se vuelve accesible, más gente lo intenta.

Inventor

Pero los números muestran que los mayores de 60 años representan casi la mitad de los muertos. ¿No debería haber más advertencias dirigidas a ellos?

Model

Probablemente sí. Pero hay algo más profundo aquí. Muchas personas mayores quieren mantenerse activas, sentirse vivas. La montaña les atrae precisamente porque es un desafío. El riesgo es parte del atractivo, aunque no lo digan así.

Inventor

¿Qué significa que perderse en la ruta sea la causa más común? ¿No hay mapas, no hay señalización?

Model

Hay mapas y señales, pero la realidad es que la montaña es vasta y fácil de subestimar. Una persona puede pensar que conoce el camino, o que su teléfono la guiará. Y luego, una mala decisión, una vuelta equivocada, y de repente está perdida. Es más común de lo que la gente cree.

Inventor

Los turistas extranjeros están teniendo más accidentes. ¿Crees que es porque no conocen el terreno?

Model

Parcialmente. Pero también porque muchos vienen de países donde el montañismo es diferente, o donde las montañas son menos técnicas. Japón tiene montañas hermosas pero impredecibles. Un turista puede no entender completamente lo que está enfrentando.

Inventor

¿Qué debería cambiar para que estos números bajen?

Model

Educación, principalmente. No solo sobre técnica, sino sobre los propios límites. Y quizás más recursos de rescate en las zonas más peligrosas. Pero honestamente, mientras la gente siga queriendo subir montañas, habrá accidentes. La pregunta es si podemos reducirlos sin quitarle a la gente la experiencia que buscan.

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