Italia enfrenta, como tantas sociedades modernas, la pregunta de cuándo y cómo responsabilizar a los jóvenes por sus actos. El gobierno de Giorgia Meloni aprobó esta semana una reforma que invierte la carga de la prueba para adolescentes de 14 a 17 años: en lugar de demostrar que comprenden sus actos, ahora se presumirá que sí lo hacen, salvo evidencia contraria. La medida, dirigida en parte contra las bandas juveniles conocidas como Maranza, refleja una tensión antigua entre la protección de la infancia y la exigencia de rendición de cuentas.
Italia aprueba reforma penal que facilita imputación de menores desde los 14 años
La reforma afecta directamente a menores de 14 a 17 años, quienes enfrentarán mayor facilidad de imputación penal y potencialmente penas de prisión por sus actos.