Una trampa invisible que mata civiles que solo intentan volver a casa
En los trece días transcurridos desde que entró en vigor el alto el fuego del 10 de octubre entre Hamás e Israel, la violencia no ha encontrado reposo: 88 palestinos han muerto y 315 han resultado heridos mientras civiles intentaban regresar a hogares situados en zonas militarizadas que nadie les había señalado. La humanidad observa, una vez más, cómo los acuerdos escritos y la realidad sobre el terreno hablan idiomas distintos, y cómo la fragilidad de la paz se mide no solo en cláusulas diplomáticas, sino en vidas que cruzan líneas invisibles sin saberlo. Desde Washington, Marco Rubio viaja a Israel cargando la advertencia de que una posible anexión de Cisjordania podría deshacer lo poco que se ha construido.
- Drones y tanques israelíes siguen disparando desde la 'línea amarilla' —una frontera militarizada apenas señalizada— contra civiles palestinos que regresan a sus casas sin saber que se adentran en zona de fuego.
- En solo trece días de tregua, el Ministerio de Sanidad gazatí ha contabilizado 88 muertos y 315 heridos, con un solo día —el domingo tras la muerte de dos soldados israelíes— sumando 45 víctimas palestinas.
- El Knesset aprobó en primera lectura, por un solo voto de diferencia, una propuesta para anexionar Cisjordania, encendiendo una alarma que amenaza con derrumbar el frágil equilibrio del acuerdo.
- Marco Rubio vuela a Israel —su tercera visita desde septiembre— para advertir directamente a Netanyahu que la anexión sería 'contraproducente' y para intentar anclar un plan de paz que se deshilacha por los bordes.
- Detrás de cada comunicado diplomático persiste el peso de más de dos años de conflicto: 68.200 palestinos muertos, unos 20.000 de ellos niños, y una Franja de Gaza devastada que espera algo más que treguas en papel.
Tres días después de que entrara en vigor el alto el fuego del 10 de octubre, los ataques israelíes no se detuvieron. Drones mataron a una persona cerca de Bani Suhaila, en las afueras de Jan Yunis, y tanques bombardearon el área de Sheikh Nasser con explosiones que resonaron por toda la zona. Lo que distingue estos ataques es su escenario: la llamada 'línea amarilla', una frontera invisible que marca hasta dónde se han retirado las tropas israelíes. Israel comenzó esta semana a señalizarla con postes de hormigón amarillos de 3,5 metros, colocados cada 200 metros, pero muchos gazatíes la desconocen por completo cuando intentan volver a comprobar el estado de sus hogares.
En trece días de tregua, el Ministerio de Sanidad de Gaza ha registrado al menos 88 muertos y 315 heridos. El domingo, tras la muerte de dos soldados israelíes, Israel bombardeó el enclave y mató a 45 palestinos en un solo día, intensificando las dudas sobre la solidez del acuerdo. Este alto el fuego llega después de más de dos años de conflicto que ha dejado 68.200 palestinos muertos —unos 20.000 de ellos niños— y ha arrasado la Franja.
Mientras tanto, una nueva amenaza se cierne sobre el acuerdo. El Parlamento israelí aprobó en primera lectura, con 25 votos a favor y 24 en contra, una propuesta para anexionar Cisjordania y aplicar la soberanía israelí a las zonas de asentamiento. El proyecto aún requiere tres votaciones más para convertirse en ley, pero su avance ya encendió las alarmas en Washington.
Marco Rubio, secretario de Estado, advirtió que la anexión podría ser 'contraproducente' para el plan de paz de Trump y viajó a Israel —su tercera visita desde septiembre— para reunirse con Netanyahu el viernes. La sucesión de visitas de alto nivel desde Washington refleja cuánto le importa a la administración mantener el acuerdo en pie, incluso mientras Israel avanza con iniciativas que podrían socavarlo desde dentro.
Apenas tres días después de que entrara en vigor un alto el fuego entre Hamás e Israel el 10 de octubre, los ataques militares israelíes no han cesado. El jueves pasado, drones israelíes mataron a una persona cerca de Bani Suhaila, en las afueras de Jan Yunis, según informaron fuentes del Hospital Nasser a Al Jazeera. Esa misma madrugada, tanques militares bombardearon el área de Sheikh Nasser, al sur de la ciudad, con explosiones lo suficientemente potentes como para escucharse en toda la zona, de acuerdo con testimonios locales.
Lo que distingue estos ataques es su ubicación: ocurren en la llamada "línea amarilla", una frontera invisible que marca hasta dónde se han retirado las tropas israelíes dentro de Gaza como parte del acuerdo de tregua. Los civiles palestinos tienen prohibido acercarse a esta línea. El Ejército israelí comenzó esta semana a marcarla físicamente con postes de hormigón de 3,5 metros de altura pintados de amarillo, colocados cada 200 metros. Pero muchos gazatíes desconocen su existencia cuando intentan regresar a sus casas para comprobar su estado. Desde que el alto el fuego entró en vigor, el Ejército ha abierto fuego constantemente desde estas posiciones contra civiles que se acercaban a zonas que no sabían que estaban militarizadas.
En trece días de tregua, el Ministerio de Sanidad de Gaza ha registrado al menos 88 muertos y 315 heridos por ataques israelíes. El domingo pasado, tras la muerte de dos soldados israelíes, Israel bombardeó nuevamente el enclave, matando a 45 palestinos e intensificando las preocupaciones sobre la fragilidad del acuerdo. Este alto el fuego llega después de más de dos años de conflicto que ha dejado 68.200 palestinos muertos, entre ellos aproximadamente 20.000 niños, y ha devastado la Franja.
Mientras los ataques continúan en Gaza, surge una nueva amenaza para la estabilidad del acuerdo. El miércoles, el Parlamento israelí aprobó en una lectura preliminar, con 25 votos a favor y 24 en contra, una propuesta para anexionar Cisjordania, el territorio palestino ocupado. El proyecto de ley busca que Israel aplique sus leyes y soberanía a las zonas de asentamiento en lo que denomina Judea y Samaria, estableciéndolas como parte inseparable del Estado. Aún requiere tres votaciones adicionales en el Knesset para convertirse en ley.
Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense, advirtió el jueves contra esta anexión, señalando que podría poner en peligro el plan de paz de Trump para Gaza. "Es algo que creemos que podría ser contraproducente", declaró a los periodistas antes de partir hacia Israel. Aunque reconoció que Israel es una democracia con derecho a celebrar sus votaciones, enfatizó que en este momento la medida no cuenta con el apoyo de Washington. Cuando se le preguntó sobre el aumento de la violencia de colonos radicales israelíes contra palestinos en Cisjordania, Rubio respondió que le preocupa "cualquier cosa que amenace con desestabilizar lo que hemos construido".
Rubio viaja a Israel hasta el próximo sábado para dar continuidad a la implementación del plan de Trump para Gaza, según confirmó el Departamento de Estado. Se reunirá con el primer ministro Benjamín Netanyahu el viernes. Esta es la tercera visita de Rubio a Israel desde mediados de septiembre, siguiendo a las del vicepresidente JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente. La sucesión de viajes de alto nivel refleja la importancia que Washington otorga a mantener el acuerdo de tregua, incluso mientras Israel avanza con planes que podrían socavarlo.
Notable Quotes
Creemos que podría poner en peligro el acuerdo de paz— Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense, sobre la anexión de Cisjordania
Nos preocupa cualquier cosa que amenace con desestabilizar lo que hemos construido— Marco Rubio, respondiendo sobre la violencia de colonos en Cisjordania
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué la "línea amarilla" es tan importante en esta historia?
Porque marca la diferencia entre un ataque militar y una ejecución de civiles desarmados. Los gazatíes no saben dónde está, intentan volver a sus casas, y el Ejército abre fuego. Es una trampa invisible.
¿Cómo se justifica esto bajo un alto el fuego?
Técnicamente, Israel dice que está protegiendo sus posiciones. Pero 88 muertos en trece días de tregua sugiere que el acuerdo existe sobre el papel, no en el terreno.
¿Qué tiene que ver Cisjordania con Gaza?
Para Trump y Rubio, todo. Si Israel anexiona Cisjordania ahora, desmorona cualquier negociación futura. Es como quemar el puente mientras intentas cruzarlo.
¿Por qué Rubio viaja a Israel si desaprueba la anexión?
Porque necesita convencer a Netanyahu de que abandone la idea. Es diplomacia de presión: "Apoyamos a Israel, pero no esto". Si falla, el acuerdo de Gaza se desmorona.
¿Quién gana si el acuerdo colapsa?
Nadie. Hamas pierde legitimidad, Netanyahu enfrenta presión interna, Trump pierde un logro diplomático. Pero Gaza sigue sangrando.