En el cruce entre la geografía y la política, el estrecho de Ormuz permanece cerrado como expresión de una voluntad iraní que trasciende lo marítimo: Teherán ha presentado seis condiciones a Washington que abarcan desde el levantamiento de sanciones hasta el cese de hostilidades contra sus aliados regionales, convirtiendo una ruta comercial vital en palanca de una disputa civilizatoria más profunda. El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní firmó el documento que vincula la reapertura del paso con un reordenamiento geopolítico de alcance incierto, mientras Omán intenta sost