En el tenso tablero de Oriente Medio, Irán ha elevado una acusación pública y nominal contra Qatar: tres de sus pilotos de combate, identificados por nombre, permanecerían retenidos en suelo catarí desde marzo, cuando sus aviones fueron derribados tras un ataque a una base estadounidense. Qatar rechaza la acusación con igual firmeza, invocando su papel de mediador regional. Entre ambas versiones, el destino real de tres hombres permanece sin testigos independientes, suspendido en la misma ambigüedad que suele preceder a las crisis diplomáticas más duraderas.
Irán exige a Qatar la liberación de tres pilotos capturados en marzo
Tres pilotos iraníes reportados como desaparecidos o capturados; un piloto confirmado muerto (Majid Kazemi) cuyo cuerpo fue recuperado en julio.