Si el gobierno gasta más de lo que ingresa, el dinero se devalúa
El oro superó los 4.000 dólares por onza esta semana, camino a su mejor año desde 1979, mientras el bitcóin alcanzó un récord de 126.000 dólares. La deuda bruta de EE.UU. ronda los 38 billones de dólares y el índice del dólar ha caído un 8% desde principios de año ante expectativas de más recortes de tasas.
- El oro superó los 4.000 dólares por onza esta semana, camino a su mejor año desde 1979
- El bitcóin alcanzó un récord de 126.000 dólares
- La deuda bruta de EE.UU. ronda los 38 billones de dólares
- El índice del dólar ha caído un 8% desde principios de año
- Los bancos centrales acumularon aproximadamente 1.000 toneladas de oro anuales en los últimos tres años
Wall Street adopta la estrategia 'debasement trade', apostando por oro y bitcóin ante la debilidad del dólar estadounidense y la expectativa de erosión de su valor por endeudamiento público.
En Wall Street está ganando terreno una estrategia de inversión que refleja una apuesta colectiva contra el dólar estadounidense. Los inversores están volcándose hacia el oro, la plata, el platino y el bitcóin, movidos por la convicción de que la moneda estadounidense seguirá perdiendo valor. Esta táctica, conocida como 'debasement trade' o comercio de desvalorización, responde a una lógica simple: si el gobierno gasta más de lo que ingresa y la Reserva Federal sigue bajando las tasas de interés, el dinero en circulación se devalúa, y los activos alternativos se vuelven refugios más seguros.
Los números que respaldan esta estrategia son contundentes. La deuda bruta de Estados Unidos ronda los 38 billones de dólares en octubre, acercándose a máximos históricos. Desde el inicio del año, el índice del dólar, que mide su fortaleza frente a seis grandes divisas, ha caído cerca del 8 por ciento. El presidente Donald Trump anunció en abril una política arancelaria agresiva que inicialmente había estabilizado la moneda, pero ahora la perspectiva de nuevos recortes de tasas de interés por parte de la Reserva Federal vuelve a presionar su valor hacia la baja. A esto se suma la actual parálisis presupuestaria en Washington, donde el gobierno atraviesa su segunda semana de cierre parcial, aunque el hecho de que el techo de la deuda no esté en riesgo ha limitado el pánico en los mercados.
El oro ha sido el protagonista más visible de este movimiento. Esta semana superó por primera vez los 4.000 dólares por onza y se encamina a registrar su mejor año desde 1979. La plata alcanzó un récord de 51 dólares la onza, su nivel más alto desde 1980, mientras que el platino llegó a 1.620 dólares la onza, su máximo en 13 años. Meera Chandan, codirectora de estrategia global de divisas en JPMorgan, observa en este movimiento el patrón conocido de debilitamiento del dólar frente a activos de reserva alternativos, exacerbado por la disfunción política en Washington. Los expertos señalan que el ascenso de estos metales preciosos ha sido impulsado por las compras masivas de los bancos centrales, la debilidad del dólar y la incertidumbre política y geopolítica, factores que se refuerzan mutuamente. En los últimos tres años, desde el inicio de la guerra en Ucrania, los bancos centrales han acumulado aproximadamente 1.000 toneladas de oro anuales, según datos del Consejo Mundial del Oro, que destaca esta acumulación como una estrategia de diversificación ante riesgos inflacionarios y arancelarios.
Las criptomonedas también han seguido una trayectoria alcista liderada por el bitcóin, que esta semana superó los 126.000 dólares, estableciendo un nuevo récord. Este movimiento ha sido impulsado en parte por la apertura del gobierno de Trump hacia el sector de las criptomonedas. En paralelo, las grandes tecnológicas continúan creciendo en bolsa, alimentadas por la demanda insaciable de computación para inteligencia artificial y por inversiones masivas en capital, aunque persisten temores sobre una posible burbuja en este segmento.
La magnitud de estos movimientos queda reflejada en los valores de mercado globales. El oro ahora representa 26,86 billones de dólares en capitalización, la plata 2,65 billones y el bitcóin 2,34 billones. Estos activos alternativos comparten el podio con las seis mayores tecnológicas del mundo, encabezadas por Nvidia con 4,55 billones de dólares. Paul Tudor Jones, el legendario inversor que predijo y se benefició del crash bursátil de 1987, ha declarado en CNBC que planea acumular oro, criptomonedas y acciones tecnológicas del Nasdaq antes de fin de año, sumándose así a las tendencias que dominan los mercados. Su movimiento es emblemático: incluso los inversores más experimentados ven en esta estrategia de diversificación hacia activos alternativos la mejor forma de protegerse de lo que consideran una erosión inevitable del valor del dólar.
Citações Notáveis
Se ha vuelto a ver el patrón de desvalorización del dólar frente a activos de reserva alternativos en medio de la disfunción en Washington— Meera Chandan, codirectora de estrategia global de divisas en JPMorgan
Paul Tudor Jones planea acumular oro, criptomonedas y acciones tecnológicas del Nasdaq antes de fin de año— Paul Tudor Jones, inversor multimillonario
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué ahora? ¿Qué ha cambiado para que de repente los inversores masivos abandonen el dólar?
No es de repente. Lleva meses gestándose. Pero lo que ha acelerado todo es la combinación: deuda récord, la Reserva Federal bajando tasas cuando debería subirlas, y Trump anunciando aranceles. Los inversores leen eso como inflación futura y erosión del dólar.
¿Y el oro? ¿Por qué el oro es la respuesta?
Porque el oro no se puede imprimir. Si el gobierno emite más dinero, el oro mantiene su valor real. Es la apuesta más antigua contra la desvalorización de la moneda. Los bancos centrales lo saben y están comprando a manos llenas.
¿Cuánto están comprando?
Mil toneladas anuales en los últimos tres años. Eso no es especulación de pequeños inversores. Son gobiernos protegiéndose contra la inflación y los aranceles que vienen.
¿Y el bitcóin? ¿Eso no es especulación pura?
Técnicamente sí, pero en este contexto funciona igual que el oro: es un activo que no depende de ningún banco central. Si desconfías del dólar, el bitcóin es la apuesta más radical. Y Trump está abierto a las criptomonedas, así que hay viento a favor.
¿Qué pasa si la Reserva Federal cambia de opinión y sube las tasas?
Entonces el dólar se fortalece y el oro cae. Pero los inversores no creen que eso vaya a pasar. Ven el cierre del gobierno, la deuda en máximos, y piensan que la Fed no tiene margen político para endurecer. Es una apuesta sobre lo que creen que hará Washington, no sobre lo que debería hacer.