A mediados de agosto, el sistema penitenciario colombiano movió a 403 personas privadas de la libertad en dos jornadas coordinadas, una cifra que triplicó lo inicialmente reportado y que revela la magnitud silenciosa de las tensiones que habitan los muros de las cárceles del país. El Inpec actuó invocando la seguridad nacional, el orden interno y la sobrepoblación carcelaria, recordándonos que el encierro no es un estado estático sino un equilibrio frágil que el Estado debe administrar constantemente. Entre los trasladados figuran nombres de alta notoriedad pública, aunque la mayoría permanece
Inpec trasladó 403 reclusos en operativos de seguridad; nuevas acciones en Barranquilla
403 personas privadas de la libertad fueron trasladadas entre diferentes establecimientos penitenciarios, afectando sus condiciones de reclusión y separación de sus entornos previos.