En los pasillos de espera de cualquier Urgencias, las náuseas silenciosas de los pacientes clasificados como casos leves han encontrado un aliado inesperado: una gasa empapada en alcohol isopropílico. Investigadores del Hospital Universitario Sancaktepe en Estambul han confirmado científicamente lo que algunos servicios ya practicaban de manera informal, demostrando que dos minutos de inhalación reducen el malestar de forma medible y disminuyen a la mitad la necesidad de medicación adicional. El hallazgo no reescribe la medicina de urgencias, pero sí recuerda que el alivio del sufrimiento no s