En el cierre del trimestre fiscal de junio de 2026, Microsoft reveló una paradoja corporativa que habla del tiempo que vivimos: mientras su división de videojuegos acumula su tercera caída consecutiva —con Xbox perdiendo terreno frente a rivales más ágiles y un Game Pass que no logra crecer—, la nube y la inteligencia artificial elevan a la compañía a ingresos totales de noventa mil millones de dólares. Es la historia de una empresa que se reinventa en tiempo real, dejando atrás una identidad cultural para abrazar otra más lucrativa, aunque menos romántica.