Cada invierno, los virus respiratorios encuentran en el frío su mejor aliado, y San Juan no es la excepción: la cepa H3N2 de la Influenza A domina esta temporada en la provincia, mientras que a nivel nacional decenas de miles de casos de neumonía y bronquiolitis recuerdan la carga cíclica que el frío impone sobre la salud colectiva. Sin embargo, los datos ofrecen un matiz esperanzador: las internaciones por cuadros graves muestran una tendencia decreciente, señal de que la vigilancia epidemiológica y la vacunación siguen siendo herramientas con peso real. En este equilibrio entre la amenaza es