Cada cierto tiempo, una sociedad necesita mirarse al espejo y preguntarse qué consume, qué valora y cómo ha cambiado. El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de Costa Rica hizo exactamente eso: rediseñó la canasta del Índice de Precios al Consumidor, incorporando 43 nuevos bienes y servicios y eliminando 30, para llegar a 293 productos que reflejan con mayor fidelidad los hábitos reales de gasto de las familias costarricenses en 2026. El resultado no es solo técnico; es un retrato de una sociedad donde el transporte y la vivienda pesan cada vez más, y donde la televisión por cable y la