Desde Nueva Delhi, el gobierno de India ha emprendido una campaña de cien semanas que convierte cada domingo en un acto colectivo de resistencia contra la drogadicción juvenil. El primer ministro Modi la enmarca no como política sanitaria aislada, sino como condición necesaria para el proyecto civilizatorio de una India desarrollada: si la juventud es el cuerpo de la nación, la adicción es su debilitamiento silencioso. La iniciativa apela a familias, maestros y comunidades como guardianes de un futuro que, según esta visión, solo puede construirse desde la lucidez y la salud.
India lanza campaña nacional de 100 semanas contra el consumo de drogas
La drogadicción destruye familias, arruina carreras profesionales y compromete el futuro de individuos y la fortaleza nacional.