Desde el sábado, un incendio forestal en Navas de San Antonio consume el monte segoviano con una voracidad que el viento no ha dejado de alimentar. El domingo, la amenaza dejó de ser solo ambiental para convertirse en humana: dos pueblos fueron evacuados y decenas de familias debieron abandonar sus hogares sin saber cuándo podrían volver. En esos momentos en que el fuego borra fronteras administrativas y obliga a la cooperación, la fragilidad de lo construido —casas, rutinas, certezas— queda expuesta ante la indiferencia de las llamas.
Incendio en Navas de San Antonio obliga a evacuar dos núcleos en Segovia
Evacuación preventiva de vecinos de Los Ángeles de San Rafael y Vegas de Matute, con alojamiento temporal habilitado en polideportivos y colegios.