La piel, primera muralla del cuerpo humano, puede ceder ante bacterias oportunistas que encuentran su camino a través de las pequeñas heridas cotidianas de la infancia. El impétigo, infección bacteriana superficial causada principalmente por Staphylococcus aureus, recuerda que los cuerpos más jóvenes —especialmente los niños de dos a cinco años— son también los más vulnerables a los contagios que viajan entre manos, telas y superficies compartidas. En los meses cálidos y en los hogares donde la convivencia es estrecha, esta infección se convierte en un recordatorio de que la higiene y la atenc