En el cruce entre la biología y la identidad humana, investigadores de Porto y Oxford han hallado que ciertas bacterias intestinales y orales guardan una correlación estadística con rasgos psicopáticos como la impulsividad y la falta de empatía. El estudio, realizado con 200 adultos portugueses, no afirma que los microbios moldeen el carácter, sino que abre una pregunta más profunda: ¿hasta qué punto el cuerpo lleva inscrita la personalidad? La ciencia avanza con cautela, reconociendo que una asociación observable no es una causa demostrada, pero el hallazgo invita a repensar los límites entre